sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

Una madre comparte su experiencia en ahorro educativo para sus hijos

Carlee Wengel, originaria de Olympia, Washington, inició su plan de ahorro para la educación superior de sus hijos desde su nacimiento, destacando la importancia de brindarles opciones sin deudas.

Por Ronald Ávalos · 7 de agosto de 2026

Carlee Wengel, una creadora de contenido y madre que vive en Olympia, Washington, relató cómo junto a su esposo comenzaron a ahorrar para la educación de sus dos hijos tan solo un mes después de su nacimiento.

La elección de ahorrar se vio motivada por las vivencias que ambos tuvieron en su juventud. Mientras Carlee logró culminar sus estudios universitarios sin deudas gracias al apoyo de su familia, su esposo se vio limitado en su acceso a la educación superior por razones financieras y decidió enlistarse en el Ejército.

"Estas experiencias me hicieron comprender que era esencial ahorrar para el futuro de nuestros hijos, de manera que tuvieran opciones disponibles", comentó Wengel.

Al inicio de su plan, la pareja contaba con un ingreso familiar de aproximadamente 65.000 dólares al año y se propusieron reunir 50.000 dólares para cada uno de sus hijos, una meta que parecía complicada. Sin embargo, en lugar de esperar a tener mejores ingresos, comenzaron con pequeñas contribuciones que fueron aumentando gradualmente a medida que su situación económica mejoraba.

Hoy en día, destinan 250 dólares mensuales para cada uno de los fondos educativos. Después de seis años de ahorro, el fondo del hijo mayor asciende a cerca de 16.000 dólares, mientras que el del menor acumula aproximadamente 12.000 dólares, sumando un total de más de 28.000 dólares en ahorros.

La intención de Wengel no es obligar a sus hijos a seguir una carrera universitaria de cuatro años, sino proporcionarles los recursos necesarios para que puedan elegir su propio camino sin el peso de la deuda. "No es obligatorio que asistan a una universidad de cuatro años; solo quiero que tengan la libertad de decidir sin estar cargados de deudas", aseguró.

Además, Carlee manifestó que, si logran su meta antes de cumplir los 18 años, tienen pensado establecer una nueva meta para continuar con los aportes.

Wengel también anima a otras familias a comenzar a ahorrar lo antes posible, incluso si las contribuciones son modestas. "Lo importante es comenzar. Aportar 20 dólares al mes es mejor que no hacer nada. El tiempo es un gran aliado para el crecimiento del dinero", recomendó.

Su experiencia se vuelve relevante en un contexto donde el costo y acceso a la educación superior generan importantes debates. Según una encuesta de Deloitte, el 43% de los jóvenes colombianos de la Generación Z y millennials decidieron no continuar con sus estudios universitarios, motivados por dificultades económicas y la búsqueda de alternativas como emprender o realizar cursos especializados.

A pesar de que el ahorro comenzó cuando sus hijos eran bebés, Wengel mencionó que ellos aún desconocen la existencia de este fondo. Planea hablarles sobre educación, finanzas y planificación cuando alcancen alrededor de diez años, mientras continúan haciendo aportes mensuales para mantener abiertas las opciones educativas y profesionales para el futuro.