Abatimiento de un jaguar en Guayaramerín genera controversia
Un jaguar fue muerto a disparos tras ingresar a una vivienda en Guayaramerín, lo que provocó un fuerte rechazo por parte de organizaciones defensoras de los animales. Se cuestiona la falta de intervención de las autoridades.

En el barrio San Francisco 1 de Guayaramerín, Beni, un jaguar fue abatido a tiros luego de ser hallado en una vivienda. La situación provocó pánico entre los vecinos, quienes decidieron buscar ayuda de personas armadas para enfrentar al felino.
Un video compartido en redes sociales muestra cómo los habitantes solicitaban la colaboración de quienes tuvieran armas para cazar al animal. "Grandango el bicho, mira. Ahorita quien tenga arma o cómo cazarlo a este, venga a San Francisco", se escucha en la grabación.
Poco después, varios vecinos se unieron, armados, para dispararle al jaguar en múltiples ocasiones. Finalmente, tras ponerle una soga al cuello, le dispararon una vez más, causando su muerte. Las imágenes muestran a algunas personas levantando al jaguar y llevándoselo en una motocicleta.
El suceso ha despertado la indignación de diversas organizaciones y ciudadanos defensores de los derechos de los animales. La agrupación Manada Huesitos criticó que los vecinos no hubieran contactado a las autoridades adecuadas, como la Policía Forestal de Preservación del Medio Ambiente (Pofoma), para manejar la situación de manera más apropiada.
"Si un animal silvestre se acerca a una casa, especialmente en un área próxima a su hábitat, la respuesta no debería ser la muerte. La actuación correcta es mantenerse alejado, evitar provocarlo y notificar a los organismos competentes para su correcta intervención", señalaron desde la organización.
Además, la WWF destacó que el jaguar es el depredador más grande de América Latina, con una distribución que abarca 18 países desde México hasta Argentina. Sin embargo, solo se conserva el 50% de su hábitat histórico y las poblaciones han disminuido.
En Bolivia, el jaguar está amenazado principalmente por la deforestación y la pérdida de su hábitat natural, elementos que también comprometen la salud de los ecosistemas y, en consecuencia, el bienestar de las comunidades humanas.