sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

Reflexiones de Gómez Vela sobre la política exterior de Bolivia

El periodista Andrés Gómez Vela analiza el impacto de los viajes internacionales del Gobierno de Rodrigo Paz y cuestiona los beneficios reales que estos reportan al país.

Por Ronald Ávalos · 11 de agosto de 2026

El analista y periodista Andrés Gómez Vela ha manifestado su preocupación respecto al significado y los resultados de los viajes que realizan las autoridades bolivianas en el ámbito internacional, enmarcados en la política exterior que se resume en la frase "Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia".

Gómez Vela sugiere que, aunque la participación de Bolivia en el escenario global puede ser fundamental para atraer inversiones y fortalecer la cooperación internacional, es imprescindible llevar a cabo una evaluación detallada del costo que implican estos desplazamientos y los beneficios tangibles para el país.

Un análisis realizado por la periodista Gabriela Ichaso Elcuaz revela que el exministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, estuvo 63 días fuera de Bolivia en misiones oficiales. Este dato se basa en el Decreto Supremo N.º 1788 de 2013, que establece una escala de viáticos para funcionarios públicos. Si se aplicara la tarifa mínima de US$300 diarios, los viáticos por esos días sumarían un total de US$18.900.

Además, al considerar un 25% adicional para gastos de representación, la cifra podría ascender a US$23.625, cifra que no incluye los costos de pasajes, alojamiento y otros desembolsos relacionados con dichas misiones.

El análisis también destaca las prolongadas ausencias de otros ministros, como José Fernando Romero, José Gabriel Espinoza, Oscar Mario Justiniano y Marco Antonio Calderón, cuyas estadías en el extranjero podrían ser evaluadas bajo las mismas condiciones.

La inquietud que plantea Gómez Vela es clara: ¿cuáles son los resultados concretos que retorna Bolivia a partir de estos viajes? Aunque reconoce que las misiones oficiales pueden ser una inversión si producen resultados útiles, también enfatiza la necesidad de transparencia sobre los gastos totales y el número de acompañantes en cada misión, así como los logros obtenidos.

Entre las preguntas que surgen están cuántos acuerdos se han firmado, qué inversiones han llegado al país, qué mercados se han abierto para los productores bolivianos y cuánta cooperación se ha conseguido.

En medio de la delicada situación económica que enfrenta el país, el analista sugiere que la Asamblea Legislativa Plurinacional debería requerir un informe detallado sobre las actividades internacionales de las autoridades y sus resultados.

Finalmente, Gómez Vela concluye que, aunque es crucial que Bolivia mantenga relaciones con el resto del mundo, la evaluación de la política exterior debería centrarse en los resultados obtenidos, más allá de la simple cantidad de viajes o eventos oficiales.