sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

Preocupación por sequías extremas en Bolivia debido a El Niño

Expertos advierten sobre el riesgo de sequías severas que podrían impactar el agro y el acceso al agua en el país durante los próximos meses.

Por Ronald Ávalos · 12 de agosto de 2026

El fenómeno de El Niño está generando serias inquietudes entre los campesinos de Bolivia, especialmente en el departamento de Tarija, donde se prevé que los meses de noviembre, diciembre y enero experimenten temperaturas superiores a lo habitual. Esta situación, anunciada por especialistas en cambio climático, podría desencadenar sequías severas, afectando la producción agropecuaria y el acceso al agua.

Luis Alfaro, líder campesino en San Andrés, manifestó su preocupación por el impacto que la falta de lluvias puede tener en la producción agrícola. Subrayó que fenómenos climáticos adversos, como este, perjudican directamente al sector productivo, lo que a su vez afecta la economía y el abastecimiento de alimentos para las familias. “Cualquier fenómeno nos golpea a la producción, generando escasez de alimentos. Además, los costos de los productos han aumentado, lo que podría agravar la situación”, afirmó.

Ante la posibilidad de enfrentar una crisis hídrica, el sector agropecuario de Tarija se prepara para una reunión en la que se discutirá el impacto de la sequía y se definirán acciones a tomar. Alfaro destacó la necesidad de organización entre los productores para hacer frente a los desafíos, al tiempo que criticó la falta de acción por parte de las autoridades locales y nacionales para anticiparse a esta problemática.

Julio Rojas, experto en cambio climático, advirtió sobre las altas temperaturas y el riesgo de sequías extremas que se prevé para el país. Según sus declaraciones, las anomalías en las temperaturas del océano Pacífico aumentan la preocupación entre los científicos, quienes han señalado que la temperatura podría elevarse hasta 3,5 grados por encima de lo normal. De hecho, algunos han calificado la situación como un “Niño extremo”, o incluso “Niño Godzilla”.

Rojas también mencionó que la proyección de condiciones climáticas adversas podría derivar en una menor disponibilidad de agua, lo cual afectaría aún más la producción agrícola. Las condiciones de calor, baja humedad y vientos fuertes también incrementan el riesgo de incendios forestales, especialmente en las áreas más vulnerables del país.

La Iniciativa MAP, que agrupa a científicos de varias regiones amazónicas, recomienda adoptar medidas urgentes, como el fortalecimiento de los sistemas de salud y la implementación de planes de contingencia para asegurar el acceso al agua. Además, sugieren ajustes en los calendarios agrícolas y estrategias para el control de incendios, así como la creación de planes integrales de adaptación para comunidades indígenas y zonas vulnerables.

Los investigadores concluyen que Bolivia se enfrenta a un panorama complicado, donde la combinación de sequía, calor e incendios podría impactar significativamente tanto en la economía del país como en la calidad de vida de sus habitantes.