sábado 12 de septiembre de 2026

Política

Crisis y escándalos: la Ley de Inversiones queda en suspenso

La bancada de Libre enfrenta una crisis interna y el clima de desconfianza hacia la Ley de Inversiones se intensifica, en medio de escándalos que involucran al ministro de Economía y un contexto económico adverso.

Por Martín Carrasco · 14 de agosto de 2026

La reciente semana, tras la efeméride, se había planificado por el gobierno como un momento crucial para impulsar reformas y presentar proyectos de ley. El presidente Rodrigo Paz tenía agendada una serie de visitas a fronteras, como Yacuiba y Guayamerín, para demostrar cercanía y acción ante la ciudadanía. Sin embargo, diversas circunstancias amenazan con frustrar estos planes.

La situación económica se ha vuelto cada vez más problemática, con el incremento en el precio del dólar y la escasez de combustible. A esto se añade el aumento del costo de productos básicos como el pollo, lo que repercute en el bienestar de la población. Además, la disminución de empleos formales y el insuficiente trabajo informal complican aún más el panorama; la reciente estrategia del Banco Central de Bolivia para controlar el dólar también podría tener efectos negativos en el crédito y el empleo, generando un creciente malestar entre los ciudadanos, tal como lo advirtió el diputado de Libre, Edgar Zegarra.

Dentro de este contexto incierto, los escándalos no cesan. Uno de los más recientes involucra al ministro de Economía, Gabriel Espinoza, y su Audi Q4, cuyo valor de importación ha sido cuestionado, sugiriendo que se registró un monto menor para evadir impuestos. Espinoza ha alegado un “error doméstico” en el proceso, pero las inconsistencias en su declaración han levantado sospechas. A pesar de esto, en círculos cercanos al gobierno aseguran que el ministro no será destituido, ya que el presidente Paz considera estos asuntos como una cuestión personal y no desea dar señales de debilidad ante la crítica.

La discusión sobre la Ley de Inversiones enfrenta un ambiente de alta incertidumbre en la Asamblea Legislativa. Lo que alguna vez fue una bancada cohesiva ha comenzado a fragmentarse, y la lealtad de varios miembros está en duda ante las próximas votaciones. Esta situación es particularmente crítica, ya que el bloque de Libre cuenta con 12 senadores y 39 diputados, lo que lo convierte en un actor clave en el proceso.

El partido de Tuto Quiroga ha tomado una postura firme contra la Ley de Inversiones, argumentando que una modificación constitucional es necesaria para que cualquier reforma tenga validez, debido a la posibilidad de que un Tribunal Constitucional Plurinacional reconstituido podría tumbarla. Mientras tanto, el sector de los Demócratas adoptó un enfoque más conciliador, aunque manteniendo sus reservas. Samuel Doria Medina ha expresado su preocupación por algunas facetas de la ley, especialmente en relación con la adjudicación de incentivos.

En medio de esta tensión, el bloque popular se encuentra en un periodo de búsqueda de liderazgo y movilización. La posible finalización del Estado de Excepción a finales de septiembre ha despertado rumores de protestas, pese a que se pensaba que los movimientos sociales estaban desarticulados. La situación es complicada, y a ello se suma la reciente expulsión de Nilton Condori de la Asamblea por ocho meses, quien busca capitalizar su condición de "víctima" para fortalecer su aspiración de liderazgo.

Adicionalmente, la reciente visita de Edmand Lara a la cárcel de San Pedro, donde se reunió con el expresidente Luis Arce, y el encuentro del nuevo ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, con representantes de la CSUTC, marcan un intento del gobierno por restablecer el diálogo. Sin embargo, estas acciones han generado reacciones encontradas, evidenciando la complejidad de la situación política actual.