El BCB reafirma su postura sobre el tipo de cambio flexible y el control de la inflación
David Espinoza, presidente del Banco Central de Bolivia, asegura que la implementación del nuevo régimen cambiario avanza sin contratiempos y prevé que la inflación se mantenga en un solo dígito hasta 2027.

En un contexto de inquietud entre la ciudadanía, el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, afirmó que la transición hacia un régimen de tipo de cambio flexible, iniciado el 29 de junio, se está llevando a cabo de manera ordenada. Destacó que este proceso está dentro de los parámetros esperados para una reforma de tal magnitud.
Desde inicios de este año, se han implementado diversas medidas que respaldan este cambio, y se espera que la inflación anual se mantenga por debajo del 10% hasta el año 2027. Espinoza recordó que la flexibilización cambiaria fue precedida por acciones que facilitaron la transición desde un sistema de tipo de cambio fijo, que había estado vigente por más de 30 años, hacia uno que se ajuste según la oferta y demanda del mercado.
El presidente del BCB mencionó que el proceso comenzó hace meses con la publicación de un valor referencial del dólar, que experimentó ajustes en los primeros meses del año, culminando con la entrada en vigor del nuevo régimen cambiario, que inició con una cotización de Bs 9,73 por dólar.
Respecto a las recientes fluctuaciones del dólar, Espinoza indicó que estas oscilaciones son menores a las que se registraron en el periodo 2023-2024, cuando el mercado paralelo llegó a alcanzar cotizaciones cercanas a los Bs 20 por dólar. En su opinión, los movimientos actuales son parte del comportamiento normal esperado durante la transición hacia un sistema flexible.
Además, el presidente del BCB mencionó datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que indican que la inflación interanual se encuentra alrededor del 4%. Basándose en esta información y en las medidas económicas implementadas, expresó su confianza en que la inflación anual cerrará el 2027 en un solo dígito, a pesar de las variaciones que el tipo de cambio pueda experimentar durante esta fase de ajuste.