sábado 12 de septiembre de 2026

Cultura

La resistencia cultural de Ucrania ante el ‘bibliocidio’ ruso

La agresión de Rusia en Ucrania ha ocasionado la destrucción sistemática de su patrimonio literario y cultural, lo que ha sido calificado como un ‘bibliocidio’ destinado a borrar la identidad nacional.

Por Ronald Ávalos · 16 de agosto de 2026

Recientemente, una densa nube de humo negro se alzó sobre la zona industrial de Járkov, al noreste de Ucrania. Lo que ardía no eran instalaciones militares, sino miles de libros, luego de que un misil ruso impactara en la imprenta Factor-Druk, que produce el 80% de la literatura del país.

En julio, la ofensiva militar rusa destruyó más de 1,5 millones de libros en esta ciudad. Desde que comenzó la guerra en febrero de 2022, se estima que más de 200 millones de libros han sido destruidos y cerca de mil bibliotecas han sido arrasadas, según el Comisionado para la Protección de la Lengua Materna de Ucrania.

Este fenómeno no se considera simplemente un daño colateral, sino un ‘bibliocidio’ planificado. Intelectuales y autoridades del Ministerio de Cultura de Ucrania afirman que los ataques rusos constituyen una estrategia de ‘etnocidio cultural’ que busca silenciar la lengua y memoria ucraniana.

“No es casual que se bombardeen imprentas y editoriales en Járkov, buscan despojar a la nación de su intelecto. La batalla es por la civilización y la identidad”, afirma Mykyta Moskaliuk, director del Festival Internacional de Literatura ‘Frontera’, que reunió a miles de personas en defensa de la cultura ucraniana y su lengua.

El Kremlin ha llevado a cabo una política sistemática de eliminación de la identidad ucraniana, y destruye libros en ucraniano bajo la premisa de que son ‘material extremista’. Este ataque cultural también ha causado la muerte de aproximadamente 350 artistas y escritores, como el poeta Maksym Kryvtsov y la escritora Victoria Amelina.

A pesar de estos desafíos, la población ucraniana se ha volcado a preservar su cultura. Desde el inicio de la invasión, la demanda de libros en ucraniano ha crecido notablemente, con autores renunciando a sus regalías para fortalecer el sector editorial. “La invasión despertó un profundo interés por nuestras raíces y cultura”, concluye Tetiana Honchenko, destacando el deseo de los ucranianos de mantenerse firmes en su identidad.