Propuestas para Reformar la Constitución en Busca de Inversiones
Líderes políticos bolivianos sugieren cambios en la Constitución para atraer inversiones y mejorar la seguridad jurídica, mientras otros abogan por una reestructuración más profunda hacia un Estado federal.

Samuel Doria Medina y Jorge Tuto Quiroga, figuras destacadas de la política nacional, han presentado propuestas para llevar a cabo reformas en la Constitución con el objetivo de facilitar las inversiones y el arbitraje en el país. Por su parte, Manfred Reyes Villa impulsa un enfoque más radical, sugiriendo un cambio hacia un sistema federal.
Quiroga subrayó la urgencia de abrir las puertas a los capitales extranjeros, afirmando que "si no se reforma la Constitución, apaguen las luces y cocinen a leña". Según él, la modificación de la Carta Magna es esencial para generar un ambiente de confianza que incentive la llegada de inversiones.
Doria Medina recordó que su partido, Unidad Nacional, ya había propuesto en noviembre de 2025 una reforma parcial que incluye cambios en el modelo económico, la suspensión de elecciones judiciales directas y la eliminación del Tribunal Constitucional. En este contexto, presentó dos artículos que busca incorporar, uno de los cuales eliminaría el rango constitucional de disposiciones que obstaculizan la aprobación de leyes sectoriales.
Además, Doria Medina planteó que la segunda modificación propuesta prohibiría las nacionalizaciones por motivos ideológicos, considerando que esto facilitaría la llegada de nuevas inversiones a Bolivia.
En su intervención, Quiroga también cuestionó la eficacia de la actual Ley de Inversiones y la agencia destinada a promover la inversión, sugiriendo eliminar el doble gravamen sobre la remisión de utilidades y reducir el IVA y aranceles, además de recuperar el arbitraje internacional como herramienta para atraer inversiones en sectores clave como hidrocarburos, minería y litio.
Desde Cochabamba, Reyes Villa argumentó en favor de un cambio estructural más amplio, afirmando que seguir realizando reformas parciales solo genera parches en la Constitución. Insistió en que sin la inclusión de mecanismos de arbitraje, los inversionistas no considerarán a Bolivia como un destino viable para su capital.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, se pronunció sobre las propuestas, reconociendo el derecho de Quiroga a presentar su iniciativa. Sin embargo, enfatizó que el país necesita soluciones inmediatas y defendió la Ley de Inversiones como un camino para revitalizar la economía sin esperar a que se realicen reformas constitucionales.
Aramayo agregó que vincular la llegada de inversiones a un cambio constitucional podría prolongar la espera por años, sugiriendo que la discusión sobre una reforma de este tipo podría no tener lugar hasta en 5 o 10 años.