sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

Productores de vino en Tarija claman por apoyo estatal ante crisis del sector

El sector vitivinícola de Tarija enfrenta una difícil situación económica, advirtiendo que la falta de atención del Estado pone en riesgo su actividad, fundamental para la economía local.

Por Cecilia Ríos · 30 de julio de 2026

Productores del sector vitivinícola en Tarija han manifestado su preocupación por el abandono que sienten por parte de las autoridades estatales. La crisis económica actual, sumada al aumento de costos de producción y la ausencia de políticas de apoyo, amenaza una de las actividades más significativas para el desarrollo económico y laboral de la región.

José Sánchez, representante de la Asociación Nacional de Vitivinicultores (Anavit), criticó la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno nacional, así como de la Gobernación y los municipios, a pesar de la relevancia que tiene la vitivinicultura en la economía tarijeña. "No hemos recibido ninguna propuesta clara que indique cómo nos apoyarán", expresó.

Sánchez recordó que esta actividad es crucial para el empleo en Tarija, ya que abarca desde el trabajo en el campo hasta la industrialización y venta de productos como el vino y singani. Sin embargo, lamentó que en la agenda de las autoridades no se contemple la problemática del sector, citando una reunión entre la gobernadora María René Soruco y el presidente Rodrigo Paz que omitió esta preocupación.

"Parece que no existimos para ellos. Entregamos una agenda con nuestras necesidades y no hemos tenido respuesta. Todo se ha quedado en promesas", se quejó el dirigente.

El sector no está pidiendo subsidios, sino acceso a financiamiento e inversión que les permita enfrentar el alza de costos, una situación que se ha intensificado en los últimos meses. En este sentido, mencionó que los insumos para la agricultura han visto incrementos superiores al 50%. Por ejemplo, el precio de una tijera de poda ha pasado de 500 a entre 1.200 y 1.500 bolivianos.

Asimismo, otros insumos esenciales como la totora utilizada en viñedos ha duplicado su precio, subiendo de 30 a 60 bolivianos por mazo, mientras que el costo de la mano de obra especializada también ha aumentado, llegando a 120 bolivianos por un podador técnico, incluyendo el almuerzo.

A pesar de estos incrementos, Sánchez enfatizó que los pequeños productores no pueden repercutir estos aumentos en los precios al consumidor, ya que esto podría alejar a los compradores. "Si elevamos el precio de la uva, la gente simplemente dejará de adquirirla. Nos vemos obligados a soportar esta difícil situación sin alternativas", agregó.

Por último, el vocero criticó que las recientes políticas económicas del Gobierno, como el nuevo esquema de tipo de cambio flexible del dólar, no se hayan complementado con medidas que fortalezcan la producción nacional.