Eduardo Del Castillo exige la renuncia de Rodrigo Paz ante crisis nacional
El exministro Eduardo Del Castillo critica la gestión del presidente Paz, pidiendo su renuncia y señalando problemas de corrupción y violencia en el país.

Eduardo Del Castillo, exministro del gobierno, recordó que hace tiempo apoyaba al presidente Rodrigo Paz, pero su reciente análisis de la situación actual lo ha llevado a cambiar de postura. Según Del Castillo, el silencio que mantuvo ya no es viable, dado el contexto de crisis económica y social que enfrenta Bolivia.
En un mensaje compartido en redes sociales, Del Castillo expresó su preocupación por la falta de esperanza y certidumbre que el actual gobierno brinda a la ciudadanía. Criticó la grave inflación y la corrupción que, según él, se ha arraigado en diversas instituciones, además de señalar el aumento de delitos como secuestros y robos, presuntamente orquestados por grupos criminales externos.
El exministro también mencionó un caso reciente en Santa Cruz, donde una mujer fue objeto de un intento de asesinato. Del Castillo indicó que la víctima identificó a un argentino como el atacante, quien supuestamente tiene conexiones con el círculo cercano a Paz, vinculando este hecho a las preocupaciones sobre la seguridad pública que afectan al país.
Entre las acusaciones que han surgido, se encuentran las denuncias de Nadia Beller y los señalamientos hacia Fernando Cerimedo, un individuo que ha sido asociado con el entorno del presidente. Estos elementos de preocupación necesitan ser investigados y aclarados por las autoridades competentes para restablecer la confianza en el gobierno.
En su pronunciamiento, Del Castillo hizo un llamado directo a Rodrigo Paz, instándolo a reconsiderar su permanencia en el cargo. Advirtió que, si no se toman medidas inmediatas, la situación podría escalar en un conflicto social más amplio, haciendo hincapié en que la decisión de renunciar debería ser en beneficio del país, citando la frase que el presidente utiliza frecuentemente: 'por Bolivia, Bolivia, Bolivia'.
La posición de Del Castillo pone de manifiesto la creciente insatisfacción con la gestión gubernamental, reflejando un sentimiento compartido por diversos sectores de la población que claman por un cambio urgente en la administración actual.