La preservación en el Valle de Cinti: Un legado que florece
Patricia Mendoza ha sido reconocida internacionalmente por su fotografía que celebra la cultura vitivinícola cuidada por mujeres en Bolivia. Su obra destaca la importancia de preservar lo que es valioso frente a los desafíos ambientales actuales.

La fotógrafa boliviana Patricia Mendoza ha logrado captar la esencia de la cultura vitivinícola del Valle de Cinti, logrando el galardón Overall Winner en el The Old Vine Photography Competition 2026 en Inglaterra. En su obra, Mendoza retrata a mujeres como Dionicia Portal, Rebeca Cazón, Nancy Ortega y el pequeño Arthur Renato, quienes representan el legado de viñedos que han sido cuidados durante cinco siglos. Estas mujeres, sin necesidad de regulaciones, han comprendido que el cuidado es la clave para la continuidad de su patrimonio.
En contraste, el verano ha traído consigo devastadores incendios. Entre el 16 y el 22 de julio, se registraron pérdidas de 9.949 hectáreas en Tarija, afectando a más de la mitad de la Reserva Biológica de Sama, la cual es vital para el suministro de agua de 250.000 personas. Las lecciones de otros países, como Portugal, que después de una tragedia en 2017 invirtió en medidas de prevención, parecen no haber sido adoptadas en Bolivia. La falta de un plan sólido de prevención deja a la comunidad a merced de incendios que se han convertido en un evento casi rutinario.
Por otro lado, la creatividad de los jóvenes también se ha manifestado con fuerza. Valeria Mena, participante del certamen Miss Bolivia, mostró su autenticidad al declamar un poema a su madre, mientras que los estudiantes del Colegio Andalucía presentaron 120 obras en la Casa de la Cultura, abarcando temas variados sin restricciones temáticas. Esta efervescencia artística contrasta con la necesidad urgente de cuidar espacios culturales que podrían convertirse en semilleros de talento.
Así, el vínculo entre el cuidado y la preservación se hace evidente: lo que se cuida permanece. En el ámbito del arte y la cultura, la Casa de la Cultura y el Salar están experimentando renovadas vocaciones, mientras que la comunidad sigue enfrentando el desafío de la prevención de incendios, con un sistema de respuesta aún en desarrollo.
En este contexto, celebramos tanto a las guardianas de nuestras tradiciones vitivinícolas como la necesidad de implementar sistemas de prevención que protejan nuestro entorno y nuestro futuro.