sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

Conflicto por Diésel: Transportistas y Agropecuarios en Pie de Guerra

Los transportistas de combustible planean un paro a partir del 24 de agosto, mientras que la Cámara Agropecuaria del Oriente convoca a un congreso para demandar la derogación de un decreto gubernamental sobre precios de diésel.

Por Martín Carrasco · 24 de agosto de 2026

El cambio en la comercialización del diésel ha generado serios conflictos para el Gobierno, con los transportistas anunciando un paro nacional desde el lunes 24 de agosto. Este paro se debe a las deudas pendientes de YPFB y la necesidad de ajustar sus tarifas, mientras que la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) ha convocado a un congreso extraordinario para pedir la anulación del Decreto Supremo 5676, que ha fijado un nuevo precio de referencia para ciertos consumidores.

Sergio Kosky, dirigente de los cisterneros, expresó su preocupación por el incumplimiento de acuerdos por parte de YPFB, demandando el pago de saldos pendientes y un ajuste en las tarifas del servicio de transporte. Esto ocurre en un contexto donde los costos operativos han aumentado y hay problemas de acceso al combustible.

El eventual paro de los transportistas podría generar una crisis en el abastecimiento de combustible en las ciudades, complicando aún más la situación ya delicada del mercado. Las cisternas son esenciales para la distribución de gasolina y diésel, y cualquier interrupción en su servicio podría repercutir en el suministro general.

Por otro lado, la CAO ha programado un congreso en Warnes para el 27 de agosto, donde su presidente, Klaus Frerking, criticó la falta de consulta previa sobre el DS 5676. Este decreto establece un precio de Bs 18 por litro para grandes consumidores, mientras que otros usuarios mantienen un precio regulado de Bs 9,80.

El sector agropecuario advierte que el nuevo precio del diésel incrementará los costos de producción, afectando toda la cadena productiva, desde la siembra hasta la comercialización. Se teme que esto impacte negativamente en productos esenciales como el maíz y el sorgo, y en la producción avícola, porcina y láctea.

Ambos sectores coinciden en que el costo del diésel se ha convertido en un problema clave de abastecimiento. Los transportistas argumentan que sus tarifas no son suficientes para cubrir sus costos operativos, mientras que los agropecuarios ven comprometida su capacidad de producción y la seguridad alimentaria del país.

YPFB, en un intento por mitigar la situación, ha reactivado el transporte ferroviario de combustibles hacia Santa Cruz, pero esta solución no sustituye el transporte en cisternas, que es crucial para llegar a los surtidores. Si el paro se lleva a cabo, la logística de abastecimiento se verá nuevamente afectada.

La disputa en torno al diésel va más allá de los precios, ya que se encuentra en juego quién asume los costos del abastecimiento y cómo se mantiene una cadena energética que aún depende en gran medida del transporte terrestre. Los transportistas y productores exigen que las decisiones gubernamentales no repercutan negativamente en sus actividades y, por extensión, en los consumidores.