sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

Nadia Beller se desvincula de los delitos de Cerimedo y justifica su silencio

La abogada Nadia Beller declaró que no tenía la obligación de reportar los presuntos delitos de Fernando Cerimedo, resaltando su condición de no funcionaria pública y su relación personal con él.

Por Martín Carrasco · 24 de agosto de 2026

Nadia Beller, abogada, ha afirmado que no estuvo involucrada en los delitos atribuidos a Fernando Cerimedo y comentó que su conocimiento sobre estos hechos fue meramente referencial. En una entrevista, Beller defendió su posición argumentando que no tenía la obligación legal de denunciarlos debido a su situación de no ser funcionaria pública y a la relación personal que mantenía con Cerimedo.

Tras el ataque armado que sufrió, Beller ha denunciado varios actos de corrupción que involucran a Cerimedo con figuras políticas y entidades gubernamentales. Sin embargo, se han planteado dudas respecto a la veracidad de sus denuncias y al tiempo que tomó para hacerlas públicas.

Beller rechazó las críticas que la acusan de no haber denunciado los delitos. Explicó que, de acuerdo a las leyes, la obligación de reportar irregularidades corresponde a funcionarios públicos que tengan conocimiento de hechos en el ejercicio de sus funciones. "Yo no soy funcionaria pública, nunca fui funcionaria pública", destacó Beller.

La activista también indicó que su convivencia con Cerimedo podría considerarse un impedimento para un eventual proceso legal. "Yo convivía con él, estoy esperando un hijo de él", expresó Beller, subrayando la complejidad de su situación personal.

Beller sostuvo que su conducta no puede ser interpretada como un acto de encubrimiento, ya que la normativa entiende el encubrimiento como ayudar a eludir la justicia después de un delito o no denunciarlo cuando se tiene la obligación de hacerlo. "Yo no estoy obligada por ley a denunciar", afirmo.

Por otra parte, Beller manifestó su desconfianza hacia el sistema judicial, señalando que aunque algunos magistrados puedan tener buenas intenciones, existen jueces que, según su criterio, han sido "institucionalizados" por administraciones anteriores y pueden actuar motivados por intereses económicos. "Es lógico que yo no confíe en la justicia ni siquiera para mi caso y tampoco para hacer una denuncia de otra índole", concluyó.