sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

YPFB advierte que subsidios a combustibles son insostenibles

El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, señala que el actual esquema de precios de los combustibles es inviable y genera un déficit significativo en la economía boliviana.

Por Beatriz Soliz · 25 de agosto de 2026

Sebastián Daroca, presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), reconoció que el modelo actual de precios de los combustibles en Bolivia se ha vuelto insostenible tanto para la empresa estatal como para la economía del país. Este problema surge debido a la diferencia entre los precios de importación y el valor fijado en el mercado interno, lo que provoca un déficit que la autoridad calificó como "insostenible".

El aumento en los precios internacionales de los hidrocarburos, exacerbado por la guerra en Medio Oriente, ha ampliado la brecha que el Estado debe cubrir para asegurar el suministro de combustibles. En una entrevista, Daroca enfatizó: "Para YPFB es insostenible y también para la economía boliviana sostener un déficit de este tamaño".

Daroca hizo hincapié en que Bolivia consume aproximadamente 200 millones de litros de diésel y 140 millones de litros de gasolina cada mes, lo que traduce en un desfase financiero de alrededor de Bs 1.000 millones en diésel y Bs 700 millones en gasolina. El costo del diésel importado es de cerca de Bs 15 por litro, incrementándose a Bs 18 con impuestos, mientras que se vende a Bs 9,36 en el mercado interno.

Aclaró que esta situación no se debe a la falta de divisas, ya que YPFB ha podido acceder a dólares sin problemas, sino que el verdadero inconveniente radica en la diferencia de precios. Desde enero, después de un ajuste en los precios, YPFB comenzó a asumir el déficit con fondos propios, lo que implicó un gran sacrificio financiero para la empresa.

Recientemente, el Tesoro General de la Nación (TGN) ha empezado a transferir recursos, lo que ha permitido mejorar la situación del abastecimiento, logrando una distribución plena de diésel y reduciendo las largas filas para la gasolina. Sin embargo, todavía existen colas por diésel debido a la especulación y a la reventa de combustible en el mercado.

Por último, Daroca advirtió sobre problemas estructurales que afectan la producción nacional, como la disminución en la capacidad de refinación y la falta de inversión en almacenamiento, que actualmente solo puede cubrir entre siete y ocho días de consumo, muy por debajo de los 30 días que se consideran necesarios para garantizar la seguridad energética del país.

El déficit, que se estima en aproximadamente 200 millones de dólares mensuales, depende de la fluctuación de los precios internacionales, cuyos pronósticos de una posible disminución han sido alterados por la prolongación del conflicto en Medio Oriente.