Desafíos del deporte boliviano ante los Juegos Suramericanos
La participación de Bolivia en los XIII Juegos Suramericanos se ve limitada por la falta de recursos y apoyo a los atletas, lo que genera preocupación en el ámbito deportivo nacional.

Los próximos XIII Juegos Suramericanos se celebrarán en Santa Fe, Argentina, y la delegación boliviana se presentará con un número considerablemente reducido de atletas, especialmente en atletismo, donde la cantidad ha caído a menos de la mitad de lo esperado.
Bruno Rojas, un reconocido velocista olímpico, expresó su descontento ante la situación, denunciando que los deportistas deben pagar entre 450 y 850 dólares para poder formar parte de la delegación, debido a que el viceministerio alega no contar con los recursos suficientes.
La falta de apoyo gubernamental a los deportistas es un problema recurrente en Bolivia, con intentos de solucionar la situación a través de iniciativas como los 'Tunkas', que intentaron respaldar a los atletas de élite, aunque con resultados limitados, ya que muchos no recibieron el apoyo que realmente necesitaban.
El mito del turismo deportivo
El viceministro mencionó el concepto de 'turismo deportivo', lo que ha generado escepticismo entre los atletas, quienes señalan que con los presupuestos actuales y sus limitaciones económicas, no es posible disfrutar de un verdadero turismo, ya que el regreso tras la competencia es inmediato, sin posibilidad de quedarse a explorar el lugar.
A excepción de los equipos de fútbol profesional, que pueden contar con financiamiento privado y oportunidades para quedarse más tiempo tras los partidos, la mayoría de los deportistas bolivianos enfrentan condiciones precarias, donde cualquier inversión por parte de sus familias es un gran esfuerzo.
Un ejemplo notable es la atleta Mayra Karen Quispe, quien representó a Bolivia en el Campeonato Mundial de Marcha Atlética U-20 en 2018. A lo largo de los años, ha tenido que lidiar con la falta de apoyo financiero y ha notado que en otros países, como Perú, hay mejores oportunidades para los deportistas, incluyendo acceso a centros de alto rendimiento y clases virtuales.
La situación plantea una necesidad urgente: que las becas deportivas se incrementen. Aunque el tema del financiamiento es complicado, es evidente que hay recursos disponibles que podrían destinarse a apoyar a los atletas, en lugar de ser mal administrados en otras áreas. Es hora de que los responsables de la economía del país se enfoquen en mejorar las condiciones del deporte, mientras los atletas continúan esforzándose por alcanzar sus metas.