El sector campesino de Tarija ante el reto del cambio climático
A puertas del Día de la Revolución Agraria, los agricultores de Tarija se enfrentan a un panorama complicado por la crisis climática, el aumento de costos de producción y la falta de políticas públicas eficaces.

Con la llegada del aniversario de la Revolución Agraria, el sector campesino de Tarija se encuentra lidiando con retos que trascienden las clásicas demandas sobre tierras y recursos hídricos. La inestabilidad climática, el alza constante de los costos de producción y la falta de inversiones gubernamentales, sumado al posible impacto de un fenómeno del 'Súper Niño', plantea un escenario preocupante para los productores. Según ellos, el clima se ha convertido en un adversario impredecible que complica aún más la agricultura.
Luis Alfaro, exdirigente campesino, aseguró que las condiciones actuales son significativamente diferentes a las de años anteriores. El cambio climático ha alterado los ciclos de cultivo y exige un replanteamiento de las estrategias agrícolas. Las fluctuaciones climáticas han generado pérdidas frecuentes en la agricultura familiar, justo cuando los productores se enfrentan al aumento de los costos de insumos y la escasez de combustibles para la mecanización.
El dirigente resaltó que las instituciones deben anticiparse a eventos como sequías prolongadas o incendios forestales, ya que la falta de preparación solo incrementará las pérdidas económicas del sector. Sin embargo, también subrayó la escasez de información y la inacción de las autoridades frente a estos desafíos.
Además de las dificultades climáticas, el aumento en los costos de producción ha comenzado a afectar gravemente la rentabilidad del sector agrícola. Alfaro mencionó que insumos como fertilizantes y herramientas han visto incrementos considerables, mientras que los precios que se pagan a los productores por sus cosechas no han acompañado a estos aumentos. Muchos se ven obligados a reducir sus áreas de cultivo o incluso a abandonar la producción.
La senadora Marcela Guerrero, también vinculada al sector campesino, subrayó que el aniversario de la Revolución Agraria debería servir como una oportunidad para reflexionar sobre la realidad que viven las comunidades rurales en lugar de ser solo una fecha conmemorativa. A pesar de los discursos oficiales, el sector sigue enfrentando pobreza y una notable falta de políticas públicas que apoyen el desarrollo agrícola.
Guerrero hizo hincapié en que la falta de infraestructura adecuada, sistemas de riego y financiamiento ha limitado las oportunidades en el área rural, provocando la migración de jóvenes hacia las ciudades en busca de mejores condiciones de vida. Sin embargo, resaltó que son las familias campesinas quienes garantizan la producción de alimentos frescos para Tarija, a pesar de los altos costos que deben asumir sin el respaldo del Estado.
Frente a esta situación, la senadora sugirió que las comunidades busquen diversificar sus fuentes de ingresos a través del turismo rural y el agroturismo. Sin embargo, reconoció que estos proyectos se sostienen principalmente por el esfuerzo propio de los pobladores, en medio de la escasez de recursos públicos.
Por otro lado, tanto Guerrero como Alfaro coincidieron en la importancia de fortalecer la organización campesina, que ha sido debilitada por la política partidaria. Guerrero propuso formar nuevos líderes que prioricen las demandas de las comunidades, mientras que Alfaro criticó el uso de las organizaciones campesinas como plataformas políticas que han desviado la atención de las necesidades reales del sector. La lucha por una universidad campesina y mayores oportunidades de formación técnica para la juventud rural sigue siendo una reivindicación pendiente.