La ambivalencia de Ayllón ante el conflicto por el DS 5676
El gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, cuestiona el Decreto Supremo 5676 en medio de protestas sociales, pero su falta de acción firme genera dudas sobre su postura efectiva frente a la crisis.

La situación social en Bolivia se tensiona con las movilizaciones de productores, transportistas y organizaciones sociales que han tomado las calles en rechazo al Decreto Supremo 5676. En este contexto, el gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, ha expresado su desacuerdo con la norma, pero su escasa reacción ante las manifestaciones ha comenzado a suscitar interrogantes sobre su compromiso con la causa de los ciudadanos.
Ayllón ha reconocido que el DS 5676 afecta negativamente a las gobernaciones y municipios, mencionando que pagar Bs 18 por litro de diésel es insostenible. A pesar de mostrar apoyo a la solicitud de anulación de la norma, su inacción frente a las protestas en curso ha llevado a cuestionar su rol como líder ante la crisis que vive el país.
El 2 de septiembre, se registraron bloqueos en zonas como Yapacaní y San Julián, mientras la Policía respondió movilizando unidades antimotines para despejar las rutas. A medida que crecen las protestas, Ayllón ha optado por buscar soluciones a través de reuniones institucionales, convocando a un encuentro de gobernadores para el 10 de septiembre, donde espera formular una posición conjunta para discutir el tema con el presidente Rodrigo Paz.
Este enfoque contrasta notablemente con su intervención anterior en junio, cuando se mostró activo ante conflictos que afectaban directamente a la región de Chuquisaca, logrando acuerdos con los movilizados. Sin embargo, en la actualidad, su discurso se percibe más conservador y distante respecto a las movilizaciones que han estallado en todo el país.
Ayllón sostiene que defiende a su región y que rechaza el aumento del precio del diésel, pero su falta de una postura enérgica contra las decisiones del Gobierno de Paz plantea un dilema: ¿se trata de una estrategia política calculada o simplemente de evitar un enfrentamiento directo con el Ejecutivo? La incertidumbre sobre su verdadero papel en este momento crítico se hace palpable entre la población afectada por la crisis del combustible y las protestas en curso.