sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

El 70% de los menores en centros de acogida en Chuquisaca no regresa a sus familias

Aldeas Infantiles SOS y el Tribunal de Justicia trabajan en una reforma para facilitar la reintegración de niños y adolescentes a sus hogares o a familias sustitutas.

Por Cecilia Ríos · 7 de septiembre de 2026

En Chuquisaca, el 70% de los 428 niños, niñas y adolescentes que residen en centros de acogida tiene algún lazo familiar, pero no están retornando a sus hogares. Esta situación ha sido señalada por Aldeas Infantiles SOS, que advierte que las demoras en la actualización de informes y el seguimiento de casos son factores que prolongan la estancia de los menores en estas instituciones.

Ninoska Uribe, gerente operativa de Territorio de Aldeas Infantiles SOS en Sucre, comentó que la organización, junto con el Tribunal Departamental de Justicia, busca implementar una reforma en el sistema de cuidado de menores, con el objetivo de garantizar que estos crezcan en un entorno familiar seguro, ya sea con sus padres, familiares o, en caso necesario, en una familia sustituta.

Uribe resaltó que un reciente estudio de la Defensoría del Pueblo muestra que, de los 428 menores en centros de acogida, casi el 70% mantiene un vínculo con sus familias, lo que indica que no se están llevando a cabo los procesos de reintegro adecuados. Esto, a su vez, afecta directamente el bienestar de los niños y su desarrollo personal.

La representante de Aldeas Infantiles SOS destacó la importancia de colaborar con el Tribunal de Justicia, el Sedeges y las Defensorías de la Niñez para revisar cada caso y encontrar soluciones que permitan el retorno de los menores a sus entornos familiares o, si es necesario, a familias sustitutas.

Uribe expresó su preocupación por la duración promedio de la estancia de los menores en centros de acogida, que puede ser de hasta siete años, cuando lo ideal sería que su permanencia se limite a dos o tres años. Más tiempo en estas instituciones puede llevar a que los jóvenes regresen a sus hogares ya en la etapa de la adolescencia, a menudo sin un apoyo familiar sólido.

Por último, Uribe advirtió sobre los riesgos que enfrentan los jóvenes que cumplen 18 años en un centro de acogida sin una red familiar, lo que incrementa su vulnerabilidad y puede dejarles sin herramientas suficientes para enfrentar la vida. "No queremos eso para nuestros niños y niñas", concluyó, enfatizando la necesidad de garantizar su bienestar y futuro.