Enfrentamiento entre el Vicepresidente y un militar en Viacha
Durante una visita al Regimiento Bolívar, el Vicepresidente Edmand Lara confrontó al teniente coronel Ronald Alvarado por la suspensión de la búsqueda de conscriptos desaparecidos tras explosiones recientes.

El vicepresidente Edmand Lara vivió un episodio tenso en el Regimiento Bolívar de Viacha, donde cuestionó al teniente coronel Ronald Alvarado sobre la detención de las labores de búsqueda de cuatro conscriptos que se encuentran desaparecidos desde el viernes pasado tras varios estallidos en la zona. Durante este intercambio, Lara enfatizó, "Le guste o no, yo soy el vicepresidente".
El teniente coronel Alvarado respondió que su deber en el lugar era asegurar la seguridad del área y que cualquier información acerca de la paralización de las actividades debía ser solicitada al Comando General del Ejército. A pesar de esta explicación, Lara continuó exigiendo un informe y eventualmente acusó al oficial de insubordinación, advirtiendo que buscaría hacer cumplir la cadena de mando para determinar responsabilidades.
La reacción del Ministerio de Defensa no se hizo esperar. Ernesto Justiniano, el titular del ministerio, salió en defensa del teniente coronel, afirmando que este había actuado conforme a una medida destinada a salvaguardar la vida de los ciudadanos, dada la persistencia de riesgos en la región. "La autoridad se ejerce respetando la ley y las instituciones, no a gritos", declaró el ministro.
El Comando General del Ejército también respaldó a su personal en Viacha, subrayando la importancia del cumplimiento de las órdenes en el contexto actual. Este incidente ha reavivado el debate sobre el rol del Vicepresidente en relación a las Fuerzas Armadas, ya que varios expertos consultados por la prensa han señalado que Lara no está incluido en la cadena de mando militar.
El presidente Rodrigo Paz se pronunció al respecto, criticando la actuación de Lara y calificándola como preocupante, lo que refleja un aumento en la tensión entre el Vicepresidente y el Gobierno. Este altercado ocurre en medio de una crisis provocada por la tragedia que dejó víctimas mortales y desaparecidos, con las familias a la espera de respuestas sobre la situación.