Avanzan gestiones para el proyecto hidroeléctrico El Carrizal
Las autoridades de Tarija y Chuquisaca se reúnen para promover la inversión en el proyecto hidroeléctrico El Carrizal, a pesar de las críticas por sus posibles impactos ambientales.

El alcalde de Cercado, Johnny Torres, y el gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, se encontraron este jueves en Tarija con el propósito de coordinar esfuerzos para desarrollar el proyecto hidroeléctrico El Carrizal. Ambos líderes solicitaron al Gobierno Nacional que facilite la inversión necesaria para el desarrollo del proyecto, aunque advirtieron que, de no recibir apoyo, buscarán alternativas a través de las gobernaciones.
El proyecto ha suscitado el respaldo de un comité integrado por autoridades de Tarija, Chuquisaca y Potosí, aunque también ha encontrado resistencia de comunidades indígenas, pescadores y ambientalistas, quienes han expresado su preocupación por los posibles daños al río Pilcomayo y al ecosistema de la región chaqueña.
Características del proyecto El Carrizal.
- Ubicación: río Camblaya, límite entre Tarija y Chuquisaca, cerca del Cañón del Pilaya.
- Inversión estimada: entre 900 y 1.300 millones de dólares.
- Generación potencial: 300 megavatios hora, aproximadamente el 25% del consumo nacional.
Durante una conferencia de prensa, Torres sostuvo que el proyecto es vital para el sur del país, advirtiendo que actualmente Bolivia consume alrededor de 1.600 megavatios hora en horas pico. Resaltó que El Carrizal podría significar una significativa contribución a la matriz energética del país.
Ayllón, por su parte, subrayó la necesidad urgente de inversión en energía para prevenir crisis energéticas inminentes, señalando que depender de recursos fósiles que se están agotando no es sostenible a largo plazo. Además, mencionó que las gobernaciones de Potosí, Chuquisaca y Tarija están trabajando en conjunto para gestionar los recursos necesarios para el proyecto.
Sin embargo, el proyecto continúa siendo objeto de críticas por parte de organizaciones como el Comité de Defensa del Pilcomayo y la representación cívica de Villa Abecia, quienes alertan sobre los riesgos ambientales y sociales que podría conllevar la construcción de la represa, tales como la sedimentación y daño al ecosistema.