Nuevos comandantes de la Policía juran y el Gobierno exige un enfoque riguroso contra la corrupción
La Policía Boliviana realizó cambios en su alto mando y enfatizó la necesidad de recuperar la confianza pública mediante la honestidad y el uso de tecnología avanzada.

Este jueves, en un solemne acto en La Paz, se llevó a cabo la toma de juramento de los nuevos comandantes departamentales de la Policía Boliviana, donde el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, hizo un llamado a la responsabilidad y a la ética profesional en la lucha contra la corrupción.
Durante la ceremonia, el ministro Oviedo instó a los nuevos jefes policiales a adoptar medidas estrictas en la recuperación de la honorabilidad y la honestidad, además de fomentar un ambiente de confianza con la ciudadanía, en medio de la transformación institucional que impulsa el Gobierno.
El comandante general de la Policía, coronel Adrián Javier Álvarez, también enfatizó la necesidad de implementar una política de "cero tolerancia" hacia la corrupción y cualquier abuso, así como la obligación de establecer mejores mecanismos de supervisión dentro de la institución.
Innovación y tecnología en la Policía
Álvarez Arismendi destacó la importancia de incorporar herramientas tecnológicas, como la inteligencia artificial, para mejorar la georreferenciación del delito. Esto, según él, permitirá que la Policía responda de manera más eficiente a las demandas de seguridad ciudadana.
- La Paz: Ricardo César Terrazas del Pozo
- Chuquisaca: Martín Tadeo Aruquipa Azurduy
- Cochabamba: Ramiro Ceros Gambarte
- Oruro: Miguel Ángel Zambrana Aguilar
- Potosí: Franklin Roger Mazón Sustach
- Tarija: Heriberto Carlos Valencia Colque
- Santa Cruz: Edson Omar Fernández Molina
- Beni: Víctor Hugo Medina Flores
- Pando: Juan Mauricio Pavel Laguna Saavedra
Con estos cambios, el Gobierno espera no solo mejorar la percepción de seguridad en la población, sino también aprovechar la cooperación internacional para fortalecer la capacidad operativa de la Policía, lo que podría ayudar a restaurar su prestigio en el ámbito global.