Unidad Nacional exige acciones concretas del gobierno de Paz
El partido Unidad Nacional, liderado por Samuel Doria Medina, condiciona su apoyo al gobierno de Rodrigo Paz a la ejecución de compromisos previamente establecidos.

La agrupación política Unidad Nacional, dirigida por Samuel Doria Medina, ha reiterado su postura de exigir al gobierno que cumpla con los compromisos adquiridos antes de considerar un posible acuerdo político en la Asamblea Legislativa Plurinacional. La presidenta de UN, Elizabeth Reyes, hizo énfasis en la necesidad de que el gobierno actúe con eficacia, más allá de las promesas realizadas.
En un video que circuló en las redes sociales, Reyes manifestó: "Siempre hemos estado dispuestos a apoyar al país y comprometidos con el cambio que logró el pueblo boliviano en las últimas elecciones. El problema es que el gobierno no actúa, solo habla". Esta afirmación resalta la frustración de la agrupación ante la falta de medidas efectivas por parte de la administración actual.
La presidenta de UN también mencionó que, casi un año después de asumir el poder, el gobierno no ha presentado una ley de hidrocarburos, un tema crucial para evitar una crisis económica. Además, criticó la lentitud en el nombramiento de autoridades para entidades clave como el Banco Central de Bolivia (BCB) y YPFB.
Reyes respondió así a los comentarios del presidente Rodrigo Paz, quien, en un evento realizado en San José de Chiquitos, expresó la urgencia de aprobar leyes fundamentales y reformas constitucionales. Paz indicó: "No nos va a perdonar Dios que no aprobemos las leyes que son tan necesarias para el cambio".
Durante su discurso, Paz señaló que está dispuesto a colaborar con propuestas de otros líderes políticos, como las reformas constitucionales planteadas por Jorge Quiroga y la ley de inversiones sugerida por Doria Medina. Esta apertura a acuerdos contrasta con la postura de Unidad Nacional, que exige resultados palpables antes de cualquier cooperación.
La situación económica del país, que genera preocupación entre la población, se ha convertido en un punto central en el debate político actual, evidenciando la necesidad de un diálogo efectivo entre el gobierno y las fuerzas opositoras.