Movilización en Sucre por justicia tras la muerte de un oso jucumari
Tres años después de un cruel biocidio en el área protegida de El Palmar, organizaciones ambientales exigen sanciones a los responsables. El juicio oral comenzará el 16 de septiembre.

Un trágico acontecimiento que tuvo lugar hace tres años, cuando un oso andino, conocido como jucumari, fue asesinado y desmembrado en las cercanías del Área Natural de Manejo Integrado El Palmar, ha vuelto a ser objeto de atención y debate en el país. Este miércoles se iniciará el juicio oral que busca justicia para el emblemático animal que representaba una especie vulnerable en Bolivia.
El juicio, programado para el 16 de septiembre, aborda delitos como Biocidio, Destrucción de Bienes del Estado y Delitos Ambientales. Las organizaciones defensoras del medio ambiente han preparado diversas actividades para respaldar el proceso judicial y demandar sanciones contundentes para los implicados. Para los activistas, la pérdida de un solo jucumari implica un impacto severo en una población ya delicada dentro del área protegida.
Los hechos que dieron lugar a este juicio ocurrieron el 30 de julio de 2023 en la comunidad de Rumi Cancha, que colinda con el área protegida. Un grupo de personas persiguió al oso, obligándolo a salir de su hábitat y propinándole una brutal golpiza que resultó en su muerte por asfixia mecánica, además de múltiples heridas. Tras su muerte, el cuerpo fue desmembrado y partes del mismo fueron halladas en poder de tres individuos identificados como responsables directos.
Los acusados son Santos Yucra Zurita, Francisco León Koanqui y Doroteo Flores Quispe, quienes no se encuentran bajo detención preventiva. Las organizaciones han denunciado que este caso no solo es un ataque a un ser vivo, sino un golpe a la fauna silvestre boliviana, considerando que se estima que solo hay entre 20 y 30 osos andinos en El Palmar, según biólogos.
Las voces expertas, como la del biólogo Mauricio Peñaranda, califican este suceso como una "tragedia" dado que un macho puede tener un papel crucial en la reproducción de la especie. Por tanto, la desaparición de un solo jucumari es un hecho que afecta a toda la población, ya que se trata de una especie en peligro.
Las organizaciones defensoras de la fauna y el medio ambiente insisten en que los conflictos entre la fauna silvestre y la ganadería no justifican la violencia o el asesinato de animales. Aseguran que deben activarse los protocolos establecidos y que la justicia no debe ser tomada por mano propia, especialmente en el caso de especies amenazadas y protegidas.
El proceso judicial cuenta con la intervención del Ministerio Público de Sucre como acusador de oficio, y apoyado por diversas organizaciones que defienden los derechos de los animales y la protección ambiental. Este caso es un claro llamado a la acción para proteger la rica biodiversidad boliviana y establecer un precedente en la justicia ambiental.