miércoles 28 de octubre de 2026

Economía

La Dolarización y el FMI: ¿Una Conjunción Posible en Bolivia?

El debate sobre la dolarización y su viabilidad junto a un programa del FMI se intensifica en medio de la crisis económica boliviana, según el economista Mauricio Ríos.

Por Beatriz Soliz · 17 de septiembre de 2026

El economista Mauricio Ríos ha expresado que, en el contexto actual de crisis económica y debilidad institucional en Bolivia, la dolarización podría ser una solución viable para estabilizar el país. Según él, esta medida podría evitar la contradicción de que el Estado obtenga financiamiento internacional en dólares, mientras que la población recibe una moneda devaluada e inflacionaria.

Ríos ha señalado que el gobierno de Rodrigo Paz se encuentra en una situación delicada, sin un plan económico claro y con una falta de control sobre su gabinete y la narrativa del Ejecutivo. En este sentido, propone que la dolarización serviría como un mecanismo de "salvataje" que podría facilitar una transición política durante un posible referendo revocatorio.

Desde la perspectiva del economista, la adopción del dólar ofrecería a la ciudadanía una solución más accesible y alineada con su deseo de resguardar el valor de sus salarios y ahorros. Para llevar a cabo este cambio sin complicar el proceso con reformas constitucionales, Ríos sugiere que se realicen ajustes a la Ley del Banco Central de Bolivia.

Ríos sostiene que los beneficios inmediatos de la dolarización incluirían la recuperación de la confianza en el sistema financiero, el regreso de los depósitos en dólares y la reactivación del crédito, al mismo tiempo que se eliminaría la inflación de manera directa.

En relación con la posibilidad de implementar simultáneamente un programa del Fondo Monetario Internacional y la dolarización, el economista considera que ambas estrategias no son excluyentes, sino que pueden complementarse. Asegura que, aunque el FMI propone la acumulación de reservas internacionales para estabilizar la moneda, este objetivo es difícil de lograr dada la inestabilidad política actual.

Al adoptar el dólar, se eliminaría la incertidumbre del tipo de cambio desde el inicio, lo que permitiría al país liberarse de la obligación de defender su moneda. Según Ríos, esto facilitaría el cumplimiento de las metas del FMI y garantizaría el pago de una deuda que asciende a aproximadamente 1.900 millones de dólares.

Finalmente, Ríos enfatiza que restaurar la confianza bancaria y atraer inversión extranjera directa bajo bases sólidas derivará en una recuperación más sostenible para Bolivia.