Sánchez Berzaín demanda anular la actual Constitución boliviana
En una reciente disertación en Miami, el exministro de Defensa Carlos Sánchez Berzaín argumentó que la Constitución Política del Estado Plurinacional de 2009 es jurídicamente nula y debe ser reemplazada por la Carta Magna republicana de 1967.

Carlos Sánchez Berzaín, exministro de Defensa durante la presidencia de Gonzalo Sánchez de Lozada, expuso este miércoles la necesidad de que los poderes del Estado en Bolivia declaren la nulidad de la Constitución de 2009, argumentando que se deriva de una serie de alteraciones y actos de violencia que comprometen su validez legal.
Durante su conferencia en el Instituto Interamericano para la Democracia, en Miami, el exministro enfatizó que la Constitución Plurinacional "nació muerta", sugiriendo que no es susceptible de reformas o enmiendas, como lo han propuesto algunos políticos recientemente, ya que considera que carece de valor desde su origen.
Sánchez Berzaín destacó que, incluso aquellos que promovieron la Constitución reconocen su ineficacia, señalando el consenso existente en la sociedad boliviana sobre la necesidad de reformarla, aunque advierte que eso no solucionaría el problema central.
El exministro ubicó el inicio de la crisis constitucional en las movilizaciones de octubre de 2003, que resultaron en la renuncia del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Además, cuestionó la legitimidad de la Ley 2410, promulgada en 2002, y la Ley 2631 de 2004, acusando irregularidades en su aprobación.
Asimismo, hizo hincapié en cómo el acuerdo político de 2008 y la manera en que se desarrolló la asamblea constituyente afectaron la validez del documento final, argumentando que no se incluyó la reelección inmediata ni el carácter plurinacional en los textos aprobados inicialmente, sino que fueron añadidos posteriormente por un pacto entre el gobierno de Evo Morales y la oposición.
Sánchez Berzaín también abordó la represión y persecución que, según él, acompañaron la instauración de la Constitución, mencionando hechos de violencia en lugares como Sucre, Cochabamba y Pando, donde se registraron heridos y muertes. Esto, a su juicio, contribuyó a la criminalización de la oposición y al exilio de líderes políticos.
Finalmente, el exministro alertó sobre las consecuencias negativas del modelo socioeconómico actual, señalando el aumento de la pobreza y la crisis energética. Propuso que tanto el Ejecutivo, como el Legislativo y los tribunales, emitan una declaración formal de nulidad de la Constitución de 2009, con el fin de restablecer el orden constitucional republicano previo a ese año.
"Este es el tema central para la sobrevivencia de Bolivia y para la recuperación de la nación boliviana".