miércoles 28 de octubre de 2026

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Investigación de la ONU señala crímenes de guerra por parte de EE.UU. en Irán

Un reciente informe de expertos de la ONU revela que Estados Unidos podría haber cometido crímenes de guerra durante los ataques en Irán, que causaron la muerte de al menos 177 civiles.

Por Lourdes Caballero · 18 de septiembre de 2026

La Misión Internacional Independiente de Investigación sobre Irán ha presentado un nuevo informe en el que se sostiene que existe evidencia razonable para creer que las fuerzas estadounidenses cometieron crímenes de guerra en el contexto de dos ataques aéreos en territorio iraní. Los ataques, que ocurrieron en febrero, dejaron un saldo trágico de al menos 177 civiles fallecidos, incluidos niños.

Según el informe, los misiles lanzados contra una escuela primaria en Minab y un complejo deportivo en Lamerd fueron de naturaleza indiscriminada, lo que resultó en un número significativo de víctimas civiles y daños a la infraestructura civil. Las autoridades de EE.UU. han negado tener responsabilidad en el ataque a Lamerd y están llevando a cabo una investigación sobre el incidente en Minab.

El informe detalla que el ataque a la escuela Shajareh Tayyebeh, que sucedió el 28 de febrero, resultó en la muerte de al menos 156 personas, entre ellas 120 niños. Aunque el centro educativo estaba adyacente a un complejo militar, los expertos sostienen que era claramente identificable como un lugar no militar y que no había motivos para su ataque.

Se evidencia también que la única parte en el conflicto que posee misiles Tomahawk es EE.UU. Esto refuerza la hipótesis de que el ataque estuvo dirigido intencionadamente hacia la escuela. Además, testigos y sobrevivientes informaron que el establecimiento fue alcanzado en dos ocasiones durante el ataque, lo que indica un objetivo deliberado.

En cuanto al ataque en Lamerd, un complejo deportivo y áreas residenciales fueron alcanzadas por misiles de precisión, resultando en la muerte de al menos 21 civiles, entre ellos siete menores. Nuevamente, los expertos destacan que el objetivo no tenía características militares, lo que sugiere que el ataque fue igualmente deliberado.

El informe también denuncia la represión violenta de las autoridades iraníes durante las masivas protestas de enero, donde se registraron múltiples violaciones a los derechos humanos. Los expertos alertan sobre el uso desmedido de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad, con un saldo de miles de muertos que podría ser mucho mayor que el número oficial de 3.000, la mayoría de los cuales fueron identificados como manifestantes.

A pesar de las acusaciones, el gobierno iraní ha desestimado las declaraciones de la ONU, atribuyendo la culpa de los disturbios a "terroristas" y rechazando categóricamente las acusaciones de violaciones de derechos humanos. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue atenta a los desenlaces de estos conflictos y sus repercusiones en la población civil.