miércoles 28 de octubre de 2026

Política

Octubre, un mes de desafíos para Bolivia

La llegada de octubre evoca en Bolivia un historial de crisis y tensiones sociales. Este año, el gobierno de Rodrigo Paz enfrenta importantes decisiones que podrían definir su futuro político.

Por Ronald Ávalos · 22 de septiembre de 2026

Cada octubre en Bolivia se transforma en un recordatorio de las crisis pasadas que dejaron huellas de violencia y descontento social. Por ello, la llegada de este mes suscita una mezcla de expectativa y tensión entre la población, que teme revivir situaciones conflictivas similares a las de años anteriores.

El gobierno de Rodrigo Paz tiene ante sí cuatro desafíos cruciales que podrían ser catalizadores de conflictos o, en el mejor de los casos, de oportunidades. La capacidad del Ejecutivo para gestionar estos temas será decisiva en el contexto actual.

Cuatro desafíos críticos del gobierno de Paz

  1. 1) Aumento de la impaciencia por la escasez de diésel.
  2. 2) Extensión del estado de excepción y el riesgo de protestas masivas.
  3. 3) Proceso de reforma constitucional postergado hasta 2027.
  4. 4) Acuerdo con el FMI para un crédito de 1.900 millones de dólares.

La primera crisis ya se hizo presente: el gobierno decidió eliminar el subsidio al diésel y fijar los precios a los niveles internacionales mediante el Decreto 5716. Esta medida ha generado inquietud entre los sectores que dependen del combustible.

En relación con el estado de excepción, la Asamblea Legislativa aprobó su extensión por 90 días, lo que refuerza un enfoque en el control del orden público. Esta decisión ha generado críticas sobre la falta de reformulación en otras áreas necesarias.

Por otro lado, la reforma constitucional, que podría ser un legado significativo para el presidente Paz, se ha postergado, lo que añade incertidumbre sobre el futuro político del país. Las reformas esperadas que buscaban cambio se distancian cada vez más.

Finalmente, el Congreso ha aprobado el crédito del FMI, con la ratificación programada para el 2 de octubre. Aunque estos fondos podrían ofrecer un respiro al gobierno, la narrativa sobre la necesidad de este apoyo es un asunto delicado que el presidente Paz debe abordar con la ciudadanía.

La situación actual pone a prueba la habilidad del gobierno para convertir estos desafíos en oportunidades. Con tres de las cuatro crisis ya activas, el futuro de la administración de Paz dependerá de cómo maneje las repercusiones de estas decisiones en el corto plazo.