miércoles 28 de octubre de 2026

Sociedad

Una reflexión sobre el costo del Teleférico

El Teleférico de La Paz, uno de los proyectos más ambiciosos del país, plantea interrogantes sobre su utilidad y viabilidad económica, especialmente considerando su elevado costo y los recursos que representa para el país.

Por Fernando Torrico · 28 de septiembre de 2026

Desde hace un tiempo, he estado analizando la justificación detrás de la construcción del Teleférico en La Paz. Tras un exhaustivo análisis, he llegado a la conclusión de que esta monumental obra no es razonable y representa un derroche de recursos, resultado de la bonanza económica que vivió Bolivia y la falta de responsabilidad del partido en el poder, el MAS.

Las empresas estatales, además de ser deficitarias, emplean recursos que podrían ser utilizados de forma más eficiente en el sector privado. Generan distorsiones en los precios, desplazan inversiones y fomentan prácticas corruptas, clientelismo y nepotismo. En este contexto, el Teleférico se presenta como un ejemplo claro de un proyecto deficitario, con un costo aproximado de $us 740 millones.

A pesar de que sus administradores aseguran que el Teleférico logrará un equilibrio operativo en el 2025, el resultado acumulado desde 2014 revela un déficit de casi Bs 50 millones. Es importante señalar que este déficit no considera la depreciación del capital, que genera pérdidas adicionales de alrededor de Bs 200 millones al año.

En total, desde su inauguración, el Teleférico ha acumulado pérdidas que superan los Bs 2.192 millones. Esto no es solo un dato contable; representa un riesgo real de que la infraestructura quede obsoleta y sin posibilidad de ser reemplazada al final de su vida útil, lo que significa una pérdida irreversible de la inversión.

La razón detrás de estas pérdidas es el precio del pasaje, que actualmente es muy bajo, promediando Bs 3. Para lograr cubrir la depreciación, el costo debería ser entre Bs 5 y Bs 6, lo que desincentivaría su uso, ya que en la actualidad, el Teleférico solo representa entre el 10% y el 15% del transporte público en La Paz y El Alto.

A nivel mundial, el Teleférico es considerado caro para el transporte público. En otras ciudades donde se ha implementado, como Medellín y Ciudad de México, se utiliza en contextos específicos y no como un sistema masivo. Este proyecto ha permitido que Bolivia ostente el récord Guinness por tener la mayor red urbana de teleféricos, lo que resulta irónico considerando la situación económica del país.

He compartido en redes sociales algunas de estas cifras y recibí una respuesta sorprendente de un reconocido periodista, quien expresó su aprecio por el Teleférico sin considerar su costo. Esta anécdota resalta una desconexión entre la admiración por la obra y la realidad de su costo, que equivale a 6.100 millones de huevos, un dato que pone en perspectiva la magnitud de la inversión.

Si bien algunos argumentan que el Teleférico alivia el tráfico y mejora el medio ambiente, es crucial ponderar el costo de oportunidad en un país con tantas necesidades. La inversión podría haber financiado la nutrición de una gran cantidad de niños en Bolivia, mejorando su calidad de vida y su futura contribución al país. En definitiva, el Teleférico representa un costo mucho más elevado que un simple proyecto de transporte.