Demandan mejoras en la reinserción de internos en Morros Blancos
La situación actual en el penal de Morros Blancos es crítica, con un aumento de la violencia y la falta de recursos para la rehabilitación de presos, según la Pastoral Carcelaria de Tarija.

Miguel Sotelo, responsable de la Pastoral Carcelaria de Tarija, ha expresado su preocupación por los episodios de violencia que ocurren de manera recurrente en el penal de Morros Blancos. Según él, la escasez de recursos por parte del Estado está obstaculizando las posibilidades de reinserción social para quienes se encuentran privados de libertad.
Durante el año 2026, se registraron tres incidentes de apuñalamiento en este centro penitenciario, con el trágico saldo de dos muertes de internos. Estos hechos reflejan la creciente crisis de seguridad en el recinto.
Sotelo ha señalado que la situación se ve exacerbada por la presencia de organizaciones criminales que operan en el penal, sometiendo a otros internos a extorsiones. Además, ha denunciado la posible circulación de drogas dentro del recinto, lo que complica aún más la convivencia.
"Las cárceles en Bolivia muchas veces son controladas por grupos externos, como el narcotráfico, y se extienden hasta los cuerpos de seguridad, lo que dificulta la garantía de seguridad en estos espacios", señaló el párroco en una reciente declaración.
El responsable pastoral también mencionó que la falta de recursos económicos, humanos y de infraestructura limita la implementación de programas que faciliten la preparación de los internos para su regreso a la sociedad. Para Sotelo, la reinserción requiere un entorno adecuado y esfuerzos continuos.
Finalmente, Sotelo resaltó el problema del hacinamiento en Morros Blancos, que fue diseñado para albergar a 700 personas, pero actualmente tiene más de 1.300 internos. Esta situación de sobrepoblación agrava las condiciones de vida y representa un reto significativo para la gestión del penal.