Incautan casi media tonelada de droga tras aterrizaje forzoso de avioneta boliviana en Brasil
Una aeronave boliviana con 477 kilos de pasta base de cocaína aterrizó en una hacienda brasileña tras ser perseguida por las fuerzas aéreas de Paraguay y Brasil. Los ocupantes huyeron hacia la vegetación cercana.

Una avioneta con matrícula boliviana, identificada como CP-298, realizó un aterrizaje forzoso en una finca de Porto Murtinho, en la frontera entre Brasil y Paraguay, transportando 477 kilogramos de pasta base de cocaína. El valor estimado de esta carga asciende a aproximadamente 25 millones de dólares, según datos de las fuerzas de seguridad brasileñas.
El avión, que había ingresado al espacio aéreo paraguayo, fue detectado por la Fuerza Aérea de Paraguay. A pesar de las solicitudes de identificación, la aeronave no respondió y continuó su trayectoria hacia la frontera brasileña, lo que llevó a la Fuerza Aérea Paraguaya a interceptarla con un avión Super Tucano.
Una vez cruzada la frontera, el avión aterrizó en una pista ubicada en una propiedad rural. Tras esto, el piloto y un acompañante abandonaron la aeronave y se dieron a la fuga hacia una zona boscosa cercana al río Apa, donde hasta el momento permanecen prófugos.
Operativo de incautación y búsqueda de sospechosos
Las autoridades brasileñas, al asegurar la aeronave, encontraron la droga distribuida en 16 bolsas de yute. En la operación participaron diversas unidades, incluyendo la Fuerza Táctica de Jardim y la Policía Militar de Porto Murtinho, así como el Batallón de Policía Militar Rural y el Departamento de Operaciones de Frontera (DOF).
La Policía Federal de Brasil asumió el control de las investigaciones para determinar el origen y destino de la droga, así como para identificar a las personas involucradas en el transporte. Actualmente, la principal tarea de las autoridades es localizar al piloto y al segundo ocupante de la avioneta.
Este incidente reabre el debate sobre el uso de aeronaves con matrícula boliviana en actividades de narcotráfico que cruzan las fronteras de Bolivia, Paraguay y Brasil, una problemática que involucra a las fuerzas de seguridad de los tres países en la lucha contra esta problemática transnacional.