Soboce reafirma su postura ante la Comunidad Andina
La empresa cementera sostiene que su demanda contra la Fancesa sigue activa y prepara un recurso de reconsideración.

La Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) ha reafirmado que su apelación internacional ante la Comunidad Andina (CAN) sigue en curso. La empresa cementera anunció la presentación de un recurso de reconsideración, respaldada por sus accionistas regionales, acompañado de documentación y pruebas pertinentes para avanzar en el proceso.
Soboce aclaró que el caso no ha sido cerrado de forma definitiva. En su demanda, cuestiona un presunto incumplimiento de las normas andinas relacionadas con el trato nacional y la seguridad jurídica en Bolivia, en el contexto de un fallo judicial que ordena el pago de 744.315.432 bolivianos a favor de la Fábrica Nacional de Cemento (Fancesa).
La empresa opina que la disputa debe ser dirimida en el ámbito de la justicia comunitaria andina y aboga por que el sistema judicial boliviano suspenda la ejecución del cobro mientras se espera el pronunciamiento de dicha instancia.
En un desarrollo paralelo, las comunidades aymaras de Asunción Catavi y Catavi, ubicadas en Pucarani, han interpuesto una Acción Popular ante el Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. La acción busca la suspensión provisional del fallo que ordena el pago, argumentando que requieren información sobre los efectos que tendría la ejecución de la sentencia en sus medios de subsistencia.
La Sala Constitucional Primera admitió esta acción el 15 de octubre y ha convocado a una audiencia pública para el 22 de octubre. Esta acción se dirige contra el juez Carlos Quispe Pérez, quien está encargado de hacer cumplir el fallo en el Juzgado Público Civil y Comercial N.º 11 de Chuquisaca.
Las comunidades alegan que su economía depende de la explotación de los yacimientos mineros San Calixto y La Marmolera, a través de la Cooperativa Multiactiva Catavi R.L., la cual genera alrededor de 540.000 toneladas métricas de piedra caliza al año para la planta de Soboce en Viacha. Este recurso es esencial para las familias de la región, que han estado vinculadas a esta actividad durante décadas.