martes 27 de octubre de 2026

Cultura

Dulces ofrendas para recibir a las almas en Todos Santos

Las familias bolivianas se alistan para celebrar la llegada de las almas el 1 y 2 de noviembre, preparándose con el tradicional mast’aku, una mesa de ofrendas llena de dulces y recuerdos para honrar a sus seres queridos.

Por Martín Carrasco · 26 de octubre de 2026

Con la proximidad del Día de Difuntos y la festividad de Todos Santos, muchas familias en Bolivia se dedican a preparar el mast’aku, que consiste en una hermosa mesa de ofrendas. Esta tradición incluye una variedad de productos que los difuntos disfrutaban en vida, simbolizando una conexión entre el cielo y la tierra, y se acompaña de muchos dulces para hacer su llegada más agradable.

Las dulcerías comienzan a trabajar intensamente en esta época, creando nuevos sabores y presentaciones para atraer a las almas. La Dulcería Garnica, con una trayectoria de 120 años, sigue elaborando su característico caramelo, un legado que pasa de generación en generación y que se utiliza para formar canastas, escaleras, botellas y otros detalles que adornan el mast’aku.

La creación de estos dulces es un proceso artesanal que se inicia con la mezcla de azúcar y agua. Luego, el caramelo se pasa por un batán, se añaden colorantes y, finalmente, se amasa en un perchero de madera. Una vez que el dulce ha alcanzado la consistencia adecuada, comienza la labor colectiva de darle forma, donde la creatividad de los artesanos se despliega sin límites.

Cada año, los familiares expresan su cariño a sus seres queridos fallecidos, y entre los dulces más tradicionales se encuentran las canastas, un símbolo de las ofrendas que las almas llevan consigo. La preparación del mast’aku no solo es un acto de culto, sino también un modo de mantener vivas las memorias y tradiciones familiares.