Gobierno autoriza importación de gas para consumo interno y generación eléctrica
A través del Decreto Supremo 5755, el Gobierno permite la entrada excepcional de gas natural y gas natural licuado para satisfacer necesidades energéticas en medio de la crisis actual.

El Gobierno de Bolivia ha dado luz verde a la importación excepcional de gas natural (GN) y gas natural licuado (GNL), mediante el Decreto Supremo 5755. Esta medida se toma en respuesta a la emergencia energética que enfrenta el país.
La normativa autoriza tanto a personas naturales como a jurídicas, sin distinción de si son públicas o privadas, para que realicen estas importaciones. El objetivo es asegurar el suministro de energía y atender la creciente demanda interna.
El decreto especifica que el gas importado solo se podrá destinar al consumo propio o a la generación de electricidad, y prohíbe su reventa o transferencia a terceros. De esta manera, se busca garantizar que el combustible sirva exclusivamente para cubrir las necesidades del importador.
Para llevar a cabo estas importaciones, los interesados deberán solicitar una autorización del ente regulador, cumpliendo los requisitos y procedimientos que el Ministerio de Hidrocarburos establecerá en una resolución específica.
- Registrar los volúmenes a importar ante el ente regulador.
- Presentar documentación que acredite la calidad del gas.
- Indicar el precio de compra de los hidrocarburos.
Antes de que el gas ingrese al país, los importadores deben cumplir con un proceso de control y fiscalización que incluye la trazabilidad de los volúmenes y la calidad del producto importado. El Ministerio de Hidrocarburos tiene un plazo de hasta 20 días hábiles para aprobar la reglamentación relacionada.
En el caso del gas que se transporte por ductos, es fundamental que se respeten las especificaciones técnicas correspondientes, mientras que el GNL debe cumplir con las condiciones de seguridad y calidad establecidas en el contrato con el proveedor.
Esta decisión del Gobierno se da en un contexto donde expertos advierten que, para el año 2029, Bolivia podría comenzar a importar gas natural, lo que hace aún más relevante la preparación del país para afrontar estos cambios.