Progreso en la ampliación de la Avenida Oquendo y beneficios para los vecinos afectados
La ampliación de la avenida Oquendo está en marcha, lo que trae consigo demoliciones y ventajas para los dueños de los inmuebles en la zona. La nueva normativa municipal facilitará la regularización de documentos para nuevas construcciones.

La ampliación de la Avenida Oquendo avanza con el proceso de demoliciones y la implementación de nuevos beneficios para los propietarios de inmuebles que se ven afectados por la obra. La Ley Municipal 1942/2026 ha sido declarada prioritaria, abarcando la renovación de esta vía desde la plaza Quintanilla hasta el Circuito Bolivia, además de ofrecer facilidades para regularizar la documentación necesaria y fomentar la construcción de nuevos edificios.
La concejal Adalith Rivera, presidenta de la Comisión Primera, destacó que los propietarios tendrán un plazo de 60 días para actualizar su información técnica, lo que les permitirá acceder a la regularización gratuita de planos de lote y construcción, así como de remodelaciones y ampliaciones, además de otros trámites relacionados con la propiedad y el Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT).
"Lo que se pretende es garantizar la libre transitabilidad y dinamizar comercialmente como también en edificación esta avenida".
La normativa también establece incentivos para fomentar construcciones en vertical y la posibilidad de integrar viviendas con comercios y servicios. Para terrenos de menos de 500 metros cuadrados, la cantidad de pisos permitidos dependerá del ancho del frente: se permitirán hasta cuatro plantas para frentes inferiores a ocho metros, ocho plantas para frentes de entre 8,01 y 10 metros, diez plantas de 10,01 a 13 metros y hasta 12 plantas para frentes superiores a 13,01 metros.
La secretaria municipal de Planificación, Gabriela Encinas, comunicó que el diseño final de la ampliación ha sido completado. Este proyecto incluye una vía de 27 metros de ancho, con tres carriles por sentido, una ciclovía central, iluminación LED, semáforos inteligentes, áreas verdes y mejoras en aceras e intersecciones.
Wilson Espinoza, director de Bienes Municipales, indicó que la inversión asignada para este proyecto sobrepasa los 60 millones de bolivianos. Las demoliciones se están llevando a cabo de manera controlada y coordinada con los propietarios, asegurando la protección de puertas, ventanas y otros elementos de valor que puedan encontrarse en las edificaciones afectadas.
Se ha registrado a más de 48 propietarios con derechos sobre las propiedades afectadas en la zona de intervención. El avance de los trabajos cuenta con la colaboración de diversas empresas como Semapa, Elfec, YPFB y Comteco, quienes están coordinando el traslado de instalaciones y la adecuación de los servicios básicos a la nueva rasante.
El cronograma de trabajo prevé que las socializaciones y demoliciones voluntarias continúen. Las autoridades subrayan que este proyecto busca mejorar la circulación vehicular y las condiciones para peatones y ciclistas. Sin embargo, los beneficios y condiciones para conservar las construcciones dependerán de la normativa municipal vigente.