Preparativos del sector privado ante la inminente escasez de gas natural
El Gobierno ha implementado un decreto que permite la importación de gas, mientras el sector industrial se prepara para una potencial crisis energética.

Ante la reciente advertencia del Gobierno sobre una posible escasez de gas natural, el sector privado se prepara abordando las implicaciones que esto podría tener en la industria boliviana. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, afirmó que ya se tiene un plan para enfrentar esta eventual crisis.
El panorama energético en Bolivia se encuentra en una situación crítica, con reservas en disminución. En respuesta a esta realidad, el Gobierno ha emitido el Decreto Supremo 5755, que permite la importación de Gas Natural (GN) y Gas Natural Licuado (GNL) para consumo interno y generación de electricidad. Los empresarios ahora esperan el reglamento correspondiente para poder adaptarse a esta medida.
Reacciones del sector industrial ante la crisis energética.
Oswaldo Barriga, presidente de la Cámara de Exportadores de Bolivia, expresó que la situación actual requiere de previsibilidad para el sector industrial, destacando que una falta de gas podría impactar directamente en la producción. Por su parte, Gonzalo Morales, presidente de la Cámara Nacional de Industrias, enfatizó que la ausencia de este recurso básico significaría una gran dificultad para las industrias.
A pesar de que el decreto es considerado un paso positivo, Barriga subrayó la necesidad de establecer reglas claras que permitan planificar las inversiones futuras y garantizar la operatividad de las industrias. Los empresarios esperan que la reglamentación aclare las condiciones para la importación de estos hidrocarburos.
"Lo peor que nos puede pasar, como sector industrial y productivo, es que las industrias no cuenten con este insumo que es básico para encender maquinaria y poder producir", alertó Gonzalo Morales.
Expertos como el exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, han advertido que la importación de gas natural probablemente incrementará los costos de producción para las industrias. Esto se produce en un contexto de deterioro de la producción energética nacional y disminución de reservas.
Zamora, en declaraciones a la prensa, rechazó la idea de que el decreto sea un intento de elevar precios y aseguró que el Gobierno está comprometido a cuidar el bienestar de la población. Además, mencionó que se están tomando decisiones difíciles pero necesarias para asegurar un futuro energético sostenible para Bolivia.