Bolivia establece 17 metas esenciales para la conservación de su biodiversidad
El gobierno boliviano ha aprobado la Estrategia Nacional para la Conservación de la Biodiversidad, que incluye un conjunto de 17 objetivos a cumplirse entre 2026 y 2030.

A través del Decreto Supremo 5753, Bolivia ha implementado la "Estrategia Nacional para la Conservación de la Biodiversidad – Plan de Acción (ENBPA) 2026 – 2030", que fija 17 metas orientadas a la protección del medio ambiente, distribuidas en cuatro áreas estratégicas y que serán evaluadas durante los próximos cuatro años.
El motivo de esta actualización en la gestión de la biodiversidad se justifica por la necesidad de alinearse con la Constitución Política del Estado y los compromisos internacionales asumidos por Bolivia. El decreto señala que es competencia del Estado central establecer políticas sobre biodiversidad y medio ambiente, tal como lo indica el Artículo 342 de la CPE.
Desde 1992, Bolivia es parte del Convenio sobre la Diversidad Biológica, suscrito en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente en Río de Janeiro, y en 2022 adoptó el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal para detener e invertir la pérdida de biodiversidad para el año 2030.
Metas para la conservación de la biodiversidad
- Consolidar un régimen normativo y técnico de áreas protegidas
- Establecer un marco normativo para la conservación y gestión de la biodiversidad
- Integrar la biodiversidad en la planificación del desarrollo
- Asegurar la sostenibilidad de áreas protegidas y otras medidas efectivas de conservación
- Recuperar y mantener la conectividad entre ecosistemas
Otras metas incluyen la restauración de ecosistemas degradados, la inclusión de la biodiversidad en la planificación urbana, la reducción de la contaminación de ecosistemas, promover un aprovechamiento sostenible, y prevenir la extinción de especies, entre otras.
La implementación de estas metas priorizará la colaboración entre diferentes actores, incluyendo el gobierno, comunidades indígenas, y el sector privado, además de incorporar la biodiversidad en la planificación territorial y sectorial.
Bolivia cuenta con más del 80% de su territorio cubierto por hábitats naturales como bosques y pastizales, lo que representa un valioso patrimonio biológico y forestal que debe ser conservado para promover su desarrollo y resiliencia.