sábado 12 de septiembre de 2026

Política

Debate sobre coparticipación tributaria en la agenda del modelo 50-50

La coparticipación tributaria se encuentra en el centro de un nuevo debate, impulsado por el ministro de Economía, quien propone un análisis más equitativo en la distribución de impuestos entre departamentos.

Por Fernando Torrico · 4 de agosto de 2026

La discusión en torno a la coparticipación tributaria ha cobrado relevancia en el marco del modelo denominado "50-50". El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, ha afirmado que hay un consenso para explorar la posibilidad de transferir ciertos tributos al dominio de los gobiernos departamentales.

Es importante mencionar que el análisis de esta propuesta debe considerar las diversas capacidades de recaudación y las particularidades económicas de cada departamento. En este sentido, uno de los cambios sugeridos es modificar los criterios actuales de distribución de ingresos, que se fundamentan principalmente en la población.

El Gobierno plantea incluir criterios que evalúen el esfuerzo fiscal, la eficiencia y la justicia distributiva, con el objetivo de incentivar a las regiones que optimizan su recaudación y estabilizan sus finanzas. Así, la coparticipación no solo se limitaría a ser una transferencia de recursos, sino que se convertiría en un estímulo para una gestión financiera más eficaz a nivel subnacional.

En cuanto a los plazos para la implementación de esta propuesta, las autoridades han indicado que los primeros pasos podrían darse junto con el Presupuesto General del Estado del año 2027. Esto implicaría la creación de leyes y modificaciones normativas que respalden los nuevos criterios de distribución.

Mientras se avanza en la elaboración de este presupuesto, el Gobierno mantiene su disposición para dialogar sobre las formas más adecuadas de coparticipación que se ajusten a las necesidades de los nueve departamentos del país. Además, el Viceministro de Autonomías subrayó la importancia de incluir a los municipios y a las autonomías indígenas en este debate, dado que también enfrentan retos económicos significativos.

La "Agenda 50-50" busca ser un proceso inclusivo, donde se escuchen todas las voces de las entidades territoriales para alcanzar una reforma tributaria justa y equitativa, resaltando que la viabilidad de este modelo dependerá de una construcción colectiva que trascienda una sola norma nacional.