Alcaldes claman por apoyo ante la eliminación de la subvención al diésel
La decisión de quitar la subvención al diésel genera preocupación entre los municipios, que solicitan recursos adicionales para afrontar los gastos operativos.

La anulación de la subvención al diésel implica un reto significativo para las finanzas municipales. El alcalde de La Paz, César Dockweiler, evidenció que se requerirá un presupuesto complementario que oscila entre 40 y 45 millones de bolivianos para garantizar el funcionamiento de servicios esenciales como el transporte público y la recolección de basura.
Dockweiler subrayó que esta solicitud de fondos adicionales es únicamente para cubrir los gastos hasta el cierre del año, advirtiendo que se necesitará una asignación aún mayor para el presupuesto de la gestión 2027.
Por su parte, la alcaldesa de Sucre, Fátima Tardío, demandó al Gobierno una compensación económica para los municipios que se verán perjudicados por esta medida. En un mensaje difundido a través de un video, Tardío instó a los ministros a llegar a Sucre en un plazo de 48 horas para dialogar sobre la situación.
En sus declaraciones, la alcaldesa enfatizó que la eliminación de la subvención representa un duro golpe para diversos sectores económicos, incluyendo la agricultura y el transporte, afectando a miles de familias y a la operatividad de los gobiernos municipales.
El alcalde de Fernández Alonso, Eliazer Arellano, se unió a las críticas, alertando que la eliminación de la subvención ocurre en un momento crucial, ya que la cosecha de caña y soya aún no ha terminado. Arellano advirtió sobre el riesgo de enfrentar una "hambruna" en la región debido a la falta de apoyo.