António Guterres en la ONU: advertencias sobre la inteligencia artificial y un fuerte llamado a la paz en el Medio Oriente
Durante su intervención en la ONU, el secretario general António Guterres hizo un enérgico llamado a la regulación de la inteligencia artificial y exigió el cese de las hostilidades en Medio Oriente.

António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, expresó su preocupación por la creciente transferencia de poder de los gobiernos y ciudadanos a las grandes corporaciones tecnológicas y a las máquinas. En un contexto global marcado por el debilitamiento de la cooperación y la fragmentación de los mercados, enfatizó que la inteligencia artificial ha superado incluso las expectativas de sus creadores.
Guterres indicó que las armas autónomas ya son parte de la realidad militar actual y subrayó la importancia de establecer normativas multilaterales para abordar los retos que presenta la tecnología, el cambio climático, la desigualdad y los conflictos internacionales. Aunque reconoció que el avance hacia un mundo multipolar es irreversible, también hizo hincapié en que la competencia entre naciones no debe derivar en confrontaciones.
Un llamado a la paz y la cooperación global.
El secretario general solicitó que Estados Unidos y China colaboren en el futuro de la inteligencia artificial, destacando la necesidad de un organismo como la ONU para regular la convivencia internacional. Rescató los principios fundamentales de la carta fundacional de la ONU, que promueve la paz, la igualdad soberana de los Estados y la cooperación entre naciones.
Guterres hizo un encarecido llamado a los líderes mundiales para que se comprometan a poner fin a las guerras en el Medio Oriente, expresando de manera contundente: 'Ya basta'. Instó a aprovechar la reunión de esta semana para detener los bombardeos y el sufrimiento de la población civil afectada.
Finalmente, propuso una reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, creado en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, argumentando que su estructura actual no refleja los cambios geopolíticos ocurridos desde entonces y resaltó la injusticia de que África carezca de una representación adecuada en dicho órgano.