sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

Anuncio de paro nacional de cisterneros por deudas de YPFB

El sector del transporte de carburantes iniciará un paro nacional a partir del lunes 24 de agosto, exigiendo el pago de deudas y ajustes en las tarifas, en medio de un contexto de desabastecimiento en el país.

Por Ronald Ávalos · 22 de agosto de 2026

El sector de transportistas de combustible por cisternas ha decidido llevar a cabo un paro nacional a partir del próximo lunes 24 de agosto. Esta medida se toma como protesta por los pagos pendientes que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aún no ha saldado, así como por la necesidad de ajustar las tarifas de los fletes, las cuales no han sido atendidas según lo acordado.

Sergio Kosky, representante de los cisterneros, destacó el incumplimiento de los acuerdos establecidos con YPFB en julio. Las cisternas son un componente crucial en la logística de distribución de gasolina y diésel, por lo que la paralización de sus operaciones podría provocar un nuevo desabastecimiento en las ciudades que aún enfrentan problemas con el suministro de combustibles.

Este anuncio de paro se da en un contexto donde un acuerdo firmado el 9 de julio entre YPFB y el sector del transporte buscaba garantizar la continuidad del abastecimiento. En aquel momento, YPFB se comprometió a pagar las deudas acumuladas hasta finales de julio, pero el incumplimiento de esos compromisos ha llevado nuevamente a los transportistas a la acción.

Uno de los puntos más críticos del reclamo actual es la actualización de las tarifas de transporte, dado que los costos operativos del sector han aumentado. Esto se debe a la dificultad en el acceso a combustible, tiempos de espera prolongados y cambios en el precio del diésel, lo que ha llevado a los transportistas a exigir medidas que reflejen estos nuevos costos.

La situación se complica aún más debido a que el gobierno ha implementado un nuevo esquema de precios para el diésel, retirando subsidios a los grandes consumidores. Desde el 17 de agosto, aquellos que consumen más de 120 litros mensuales enfrentan un incremento del 84% en el precio, lo que impacta directamente en los costos de operación de los cisterneros.

El anuncio del paro se produce en un momento en que el gobierno intenta estabilizar el suministro de combustibles, habiendo presentado un plan para normalizar la distribución. La paralización del transporte por cisternas podría agravar la situación, afectando no solo la disponibilidad del combustible, sino también la logística necesaria para llevarlo a las estaciones de servicio, especialmente en regiones alejadas.

La protesta de los cisterneros se suma a otros conflictos en el sector de los combustibles, que incluyen reclamos de diversas instituciones y sectores productivos por la escasez de suministro. La adecuada atención a las demandas de los transportistas es clave para evitar una crisis en el abastecimiento de combustibles, que ya ha demostrado ser un tema delicado para la economía boliviana.