viernes 11 de septiembre de 2026

Economía

Autorización gubernamental para importación de petróleo por refinerías

El Gobierno nacional ha dado luz verde a las refinerías para que importen petróleo, lo que les permitirá producir y vender combustibles en el mercado interno sin subsidios, en un esfuerzo por aumentar la producción y optimizar recursos.

Por Beatriz Soliz · 10 de septiembre de 2026

El Gobierno ha decidido, de manera excepcional, permitir que las refinerías importen petróleo con el fin de procesarlo y comercializar los combustibles resultantes en el mercado nacional, sin la aplicación de subvenciones.

La nueva medida, ya publicada en la Gaceta Oficial del Estado, busca incrementar la producción interna de combustibles, optimizar la capacidad de procesamiento de las refinerías, asegurar la operatividad de los sistemas de transporte por ductos y reducir los costos relacionados con la importación de combustibles.

Condiciones de la importación y comercialización

Con esta autorización, las refinerías que adquieran petróleo del exterior podrán vender los productos derivados a precios de mercado a diferentes sectores, incluyendo distribuidores mayoristas y estaciones de servicio, lo que abre una nueva vía de abastecimiento para el mercado interno.

No obstante, el volumen de petróleo a importar no será decidido libremente por las refinerías, sino que será programado y asignado por el Comité de Producción y Demanda (Prode), de acuerdo a las necesidades del abastecimiento, así como la capacidad de procesamiento de cada refinería.

Además, el Ministerio de Hidrocarburos deberá establecer mediante resolución ministerial los requisitos y procedimientos que las refinerías deben seguir para obtener autorización de importación, lo que significa que este proceso no será automático.

Finalmente, cabe destacar que la comercialización de los combustibles resultantes de esta importación no estará sujeta a subvención, lo que implica que serán vendidos a precios de mercado. Asimismo, se elimina la alícuota específica del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus Derivados, que estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2030.

Por último, se contempla la opción de mezclar los productos derivados del petróleo importado con aditivos de origen vegetal, siempre que se cumplan las condiciones establecidas por la normativa pertinente.