Avanza el rescate de sobrevivientes tras devastador terremoto en Pereira, Colombia
Tras un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Pereira, Colombia, el esfuerzo por rescatar a las víctimas entre los escombros se intensifica, dejando hasta el momento un saldo trágico de 132 fallecidos y numerosos heridos.

En la ciudad de Pereira, a pesar del toque de queda, cientos de ciudadanos se han organizado para trabajar arduamente en la búsqueda de sobrevivientes que permanecen atrapados bajo los escombros. La situación es crítica tras el potente sismo que ocurrió el lunes a las 7:34 hora local (12:34 GMT), que provocó el colapso de varios edificios.
En el Parque La Libertad, ubicado en el corazón de Pereira, se agrupan decenas de voluntarios que colaboran con los equipos de rescate, quienes utilizan maquinaria pesada para despejar los escombros de un edificio de cuatro pisos que ha quedado totalmente destruido. Este esfuerzo se lleva a cabo bajo la coordinación del Cuerpo de Bomberos de Pereira, que lidera las operaciones de rescate en medio de la tragedia.
El terremoto ha dejado, según datos de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), al menos 132 muertos y centenas de heridos. Sin embargo, las cifras oficiales del Gobierno aún no han sido divulgadas desde el mediodía del lunes. Además de las víctimas mortales, se reportan decenas de edificios colapsados y daños significativos en hospitales, aeropuertos y servicios públicos, particularmente en las regiones central y occidental del país.
Pereira, que es la capital del departamento de Risaralda, concentra la mayor cantidad de víctimas, con 60 fallecidos, siendo la zona del epicentro del terremoto. Los habitantes, muchos de los cuales pasaron la noche en vela, han sido afectados directamente, con hogares destruidos o con daños estructurales que representan un riesgo para su seguridad.
La falta de servicios básicos como agua, luz y gas ha complicado aún más la situación. Si bien algunos servicios de telefonía e internet han comenzado a restablecerse, la movilidad en la ciudad es un verdadero desafío debido a las calles bloqueadas por escombros y los cerramientos impuestos por las autoridades como medida de seguridad.
En el barrio Mejía Robledo, una mujer que prefirió mantenerse en el anonimato compartió su angustiante experiencia: su hogar, que incluía un taller automotriz perteneciente a su padre de 91 años, quedó completamente arrasado. Aunque se mantiene en el lugar cuidando los restos, su esperanza se centra en el posible rescate de un anciano que solía alquilar una habitación en su casa y a quien se escuchó gemir durante el día.
Otra vecina, Patricia Gutiérrez, también ha sido afectada severamente. Relata que, aunque ella y sus dos acompañantes sobrevivieron al sismo, su casa quedó en ruinas. Con nueve años viviendo en la zona, clama por la llegada de ayuda urgente para todos los que lo necesitan, mientras se sienta en la calle cuidando sus pertenencias entre los escombros.