sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

Bolivia es catalogada por la Unión Europea como país de alto riesgo por lavado de dinero

La Unión Europea ha incluido a Bolivia en su lista de países con vigilancia reforzada debido a preocupaciones sobre lavado de dinero, a pesar de algunos avances en la materia.

Por Cecilia Ríos · 1 de septiembre de 2026

La inclusión de Bolivia en la lista de la Unión Europea fue formalizada a través del Reglamento Delegado (UE) 2026/83, que establece que el país deberá someterse a un régimen más estricto de vigilancia y diligencia debida en sus operaciones financieras con entidades europeas.

A pesar de que Bruselas reconoce ciertos progresos en el entendimiento de los riesgos, la inteligencia financiera y las capacidades para el decomiso, se concluyó que las acciones llevadas a cabo por Bolivia son aún insuficientes para abordar las deficiencias estratégicas identificadas.

Desde junio de 2025, el país también se encuentra bajo vigilancia reforzada del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). La clasificación impuesta por la UE, aunque no implica sanciones económicas o congelamiento de activos, podría complicar las transacciones financieras de Bolivia con bancos y otras entidades en Europa.

Las instituciones financieras europeas estarán obligadas a implementar controles adicionales, lo que incluye solicitar mayor información sobre el origen y el destino de los fondos, así como realizar verificaciones más minuciosas. Esto podría traducirse en un aumento de los tiempos y costos para las empresas y los inversores que operan con Bolivia.

Para que Bolivia pueda salir de esta categorización, deberá implementar varias reformas que son exigidas tanto por la Unión Europea como por el GAFI. Entre las medidas necesarias se encuentran el fortalecimiento de las investigaciones y sanciones en casos de lavado de dinero, así como la mejora de la supervisión de sectores susceptibles y garantizar información actualizada sobre los beneficiarios finales de las empresas.

En un contexto económico ya afectado, con escasez de divisas y dificultades para atraer inversión, esta nueva clasificación representa un reto adicional para Bolivia. Surge la interrogante de cómo impactará esta etiqueta en la confianza internacional y en los costos de realizar negocios dentro del país.