Cainco Chuquisaca opina sobre la eliminación de la subvención al diésel
La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Chuquisaca considera que la eliminación del subsidio a los combustibles debió realizarse antes y advierte sobre las implicaciones de un cambio en la matriz energética hacia el gas natural.

Desde la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Chuquisaca (Cainco), se expresó preocupación sobre la decisión del Gobierno de retirar la subvención al diésel, la cual consideran necesaria para mitigar el déficit fiscal. Esta medida se enmarca dentro de los compromisos establecidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que condiciona sus desembolsos a la implementación de ajustes fiscales.
Omar Orellana, gerente de Cainco, indicó en una entrevista que la eliminación total del subsidio era una acción que debió implementarse desde un principio. Según su análisis, la aplicación gradual de aumentos provoca inestabilidad económica, genera inflación y afecta la planificación de contratos ya establecidos.
La Cámara cuestionó también la estrategia gubernamental de cambiar la matriz energética hacia el uso de gas natural, argumentando que hay preocupaciones sobre la disponibilidad futura de este recurso. Se estima que las reservas de gas podrían ser insuficientes en un plazo de dos a tres años, lo que pondría en riesgo el suministro domiciliario.
Como alternativa, Cainco Chuquisaca propone orientar la política energética hacia fuentes como la electricidad, la energía eólica y la hidráulica. Para facilitar esta transición, sugieren ofrecer incentivos fiscales y arancelarios, así como exenciones de impuestos para vehículos e insumos eléctricos y híbridos.
La institución también destacó que el ajuste en los precios de los combustibles ya está repercutiendo en el costo del transporte y en la industria. Por ejemplo, la empresa Fancesa ha visto incrementados sus costos para llevar productos a Santa Cruz, lo que afecta su competitividad ante competidores que cuentan con rutas más cortas.
En el sector de la construcción, el aumento de precios de materiales genera desajustes en los presupuestos aprobados por los municipios y gobernaciones. Esto podría llevar a las empresas a tener que renegociar contratos, y de no llegar a acuerdos, se corre el riesgo de que algunas obras públicas se vean paralizadas.
Ante las especulaciones y compras de pánico en los mercados, Cainco hizo un llamado a la población y al sector privado a actuar con cautela. Orellana enfatizó que las empresas deben evaluar cuidadosamente el impacto real de las nuevas tarifas antes de trasladar costos al consumidor, con el fin de evitar incrementos excesivos que puedan afectar la demanda y la economía familiar.