Cainco propone reactivar industrias estatales mediante alianzas estratégicas
La Cámara de Industria, Comercio y Turismo de Chuquisaca sugiere establecer colaboraciones público-privadas para impulsar más de 20 empresas que permanecen inactivas.

La Cámara de Industria, Comercio y Turismo (Cainco) de Chuquisaca ha propuesto que la reactivación de más de 20 industrias estatales de industrialización se realice a través de una colaboración entre el sector público y privado, asegurando de este modo que el Estado mantenga su inversión.
Omar Orellana, gerente de Cainco, sugirió que el sector privado debería aportar capital para reactivar estas plantas, cubrir la necesidad de insumos y asegurar el funcionamiento operativo de las mismas, todo bajo su gestión.
Orellana destacó que esta estrategia ayudaría a evitar la privatización o el cierre total de las industrias, permitiendo que los inversionistas privados asuman una parte del riesgo financiero. Indicó que algunas plantas requieren aproximadamente Bs 2 millones para comenzar a funcionar.
Recordó que Cainco ha impulsado la creación de una ley de alianzas público-privadas a nivel departamental y presentó una propuesta similar en el municipio de Sucre, actualmente bajo consideración del concejal Mario Avendaño.
Orellana enfatizó la necesidad de que las alcaldías y la Gobernación, junto con Cainco, organicen visitas empresariales a las industrias estatales para evaluar su situación, realizar diagnósticos y considerar posibles inversiones.
Señaló que no se debería esperar más para llevar a cabo esta reactivación, ya que en Chuquisaca hay alrededor de 27 empresas públicas que necesitan ser activadas para contribuir al desarrollo económico de la región.
Además, Orellana afirmó que, al reactivar estas plantas, se abrirían oportunidades de mercado para los productores locales, generando empleo y movilizando capital a través de la producción y venta de bienes, lo que podría fortalecer las cadenas productivas del departamento.
Entre las múltiples ventajas que esto traería, se incluye la posibilidad de frenar la migración de profesionales y trabajadores que dejan la región debido a la falta de oportunidades laborales, lo cual permitiría retener el capital humano e intelectual formado en Sucre.