Casi la mitad de la población boliviana podría enfrentar pobreza
Un informe del Banco Central de Bolivia advierte que el aumento de la inflación incrementa la pobreza monetaria en el país, afectando especialmente a los hogares vulnerables.

Las autoridades del Banco Central de Bolivia (BCB) han señalado que los episodios de elevada inflación están íntimamente ligados con un aumento en lo que se denomina 'pobreza monetaria'. A través de análisis de microsimulación, se ha determinado que los notables incrementos en el nivel general de precios no solo elevan la línea de pobreza, sino también la cantidad de personas que caen en esta situación difícil.
Se proyecta que, al finalizar el año 2025, aproximadamente el 44,7% de la población, lo que equivale a 5,4 millones de personas, vivirá por debajo de la línea de pobreza. Esta cifra representa un aumento significativo comparado con el año anterior, cuando se registraron 4,5 millones de personas en dicha condición. Esta tendencia se debe a un aumento de precios del 20,4% y se prevé que para 2026, si continúa la inflación, alrededor de 5,7 millones de personas podrían verse en pobreza.
El informe también destaca que el impacto de la inflación afecta de manera más intensa a los hogares que destinan una mayor parte de su ingreso al consumo de alimentos y que tienen menos capacidad para proteger sus ingresos. A pesar de que el BCB ha reducido la cantidad de dinero en circulación durante gran parte del año para mitigar los efectos en los hogares más vulnerables, el desequilibrio monetario heredado ha exacerbado esta situación.
Situación laboral en deterioro
El BCB también ha abordado el tema del desempleo, subrayando que, aunque es complicado determinar el número exacto de personas que han perdido su empleo debido a los recientes bloqueos, los datos indican una disminución en la actividad económica, lo que ha llevado a una reducción de la ocupación. Esta situación se ha acentuado desde el fin de la pandemia, marcando un retroceso en las condiciones del mercado laboral.
A junio, la población ocupada había disminuido en aproximadamente 205 mil personas en comparación con el cierre de 2025, mientras que la inactividad había aumentado en alrededor de 198 mil, lo que indica un retiro de personas del ámbito laboral. Esta reducción en la ocupación está alineada con la contracción observada en diferentes sectores de la economía nacional.
El presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz, Eduardo Iriarte, comentó que la situación es "muy complicada", y que ha empeorado con los bloqueos y la escasez de combustibles que han afectado a sectores clave para la generación de empleo. Iriarte destacó que, aunque algunas industrias, como la alimentaria, no han recortado personal, otras, especialmente en la construcción, han visto reducciones significativas en su fuerza laboral.
Finalmente, tras casi dos meses de restricciones, Iriarte consideró que su sector está comenzando a recuperarse, aunque no al ritmo deseado. Según una encuesta realizada por Cadinpaz, el 65% de los industriales afirma que la situación es peor que antes de los bloqueos, el 25% sostiene que está igual, y solo un 10% considera que ha mejorado.
Las ciudades de La Paz y El Alto han sido las más golpeadas por los más de 50 días de bloqueos que afectaron al país y que llevaron a la declaración de un estado de excepción.