sábado 12 de septiembre de 2026

Cultura

Cierre de la Feria de Alasitas en Quillacollo: demandas de prosperidad y salud

El último día de la Feria de Alasitas en Quillacollo atrajo a numerosos visitantes y comerciantes, quienes expresaron sus deseos de abundancia económica y bienestar familiar a través de las tradicionales miniaturas.

Por Cecilia Ríos · 30 de agosto de 2026

El pasado domingo, las calles de Quillacollo se llenaron de vida con la afluencia de comerciantes y visitantes que celebraron el cierre de la Feria de Alasitas, un evento enmarcado en la festividad de la Virgen de Urkupiña.

Entre los objetos más populares durante esta edición sobresalieron los billetes en miniatura de bolivianos y dólares, que fueron adquiridos por muchas personas con la esperanza de atraer prosperidad a sus hogares. Una comerciante comentó: 'La búsqueda de dinero y capital ha sido predominante este año, junto con el deseo de salud para la familia.'

Otra vendedora coincidió en que los deseos de capital y salud fueron los más solicitados: 'Los pedidos este año se centraron en el capitalcito y dinerito, aunque también algunos pidieron pequeños terrenos y salud para sus seres queridos.'

Además de las miniaturas de dinero, se destacaron los certificados de salud en miniatura, que forman parte de las tradiciones de la feria, siendo comprados por quienes buscan el bienestar de sus familias.

Las comerciantes expresaron que la situación económica del país afectó las ventas en esta edición de la feria. Aunque el movimiento fue notable, admitieron que la comercialización no alcanzó los niveles de años anteriores. 'Hemos tenido ciertas dificultades, pero se ha vendido bien', comentó una de las vendedoras, quien destacó que ofrecieron precios accesibles para los productos.

En la jornada final, las vendedoras hicieron un llamado a aquellos que aún no habían adquirido sus miniaturas, instándolos a aprovechar la última oportunidad antes de que los puestos fueran desmantelados. 'Es el último día, mejor que la gente aproveche porque mañana ya no habrá nada', señaló una comerciante con entusiasmo.

Así concluyó una nueva edición de la Feria de Alasitas en Quillacollo, donde la devoción a la Virgen de Urkupiña se entrelazó con los anhelos de la población por alcanzar la prosperidad económica y la salud para sus familias.