Clarificación sobre el mando militar en Bolivia
El vocero presidencial reafirmó que el presidente Rodrigo Paz es el único Capitán General de las Fuerzas Armadas y no ha delegado autoridad a Edmand Lara, en respuesta a recientes controversias.

Este miércoles, el vocero del Gobierno, José Luis Galvez, subrayó que el presidente Rodrigo Paz ostenta el cargo de Capitán General de las Fuerzas Armadas, reafirmando que no ha transferido dicha responsabilidad al vicepresidente Edmand Lara. Esta aclaración se produce en el contexto de tensiones generadas por un enfrentamiento ocurrido recientemente entre Lara y un oficial del Ejército.
Galvez argumentó que, según la Constitución Política del Estado, el control de las Fuerzas Armadas es una prerrogativa exclusiva del presidente, señalando que "la ley establece que el mando supremo recae únicamente en el presidente y no puede ser delegado a terceros, incluida la figura del vicepresidente". Este pronunciamiento surge en respuesta a un incidente en Viacha, donde se produjeron explosiones que resultaron en bajas militares.
El conflicto se intensificó después de que el vicepresidente Lara exigiera subordinación a un teniente coronel en el lugar de los hechos. Sin embargo, Galvez desmintió que el oficial hubiera faltado al respeto durante este episodio, aunque se abstuvo de entrar en más detalles sobre la situación.
Además, el vocero enfatizó la importancia de mantener un trato respetuoso entre las autoridades y el personal militar, especialmente en circunstancias tan delicadas como las que se vivieron en Viacha, donde la comunidad espera un comportamiento adecuado y digno por parte de sus líderes.
La situación ha generado un debate sobre las relaciones dentro del alto mando militar y la administración gubernamental, dejando entrever la necesidad de un diálogo más constructivo y coordinado entre todas las instancias del poder estatal.
Este incidente sirve como recordatorio de la importancia de la claridad en el liderazgo y la necesidad de seguir los preceptos constitucionales para evitar malentendidos que puedan socavar la autoridad y la estabilidad dentro de las Fuerzas Armadas del país.