miércoles 28 de octubre de 2026

Política

Controversia legal en torno a Roger Mariaca

La detención de Roger Mariaca ha desatado un debate sobre si los cargos en su contra derivan de su gestión como fiscal general o de su tiempo como fiscal departamental en Santa Cruz.

Por Martín Carrasco · 1 de octubre de 2026

La reciente aprehensión de Roger Mariaca ha generado un amplio debate jurídico en Bolivia, centrado en la jurisdicción que deberá prevalecer en su juicio. La cuestión fundamental es si las presuntas irregularidades y delitos que se le atribuyen se cometieron durante su tiempo al frente del Ministerio Público o si se remontan a su actuación anterior como fiscal departamental de Santa Cruz.

Si las acusaciones se refieren a acciones u omisiones que tuvieron lugar antes de su gestión nacional, es probable que Mariaca enfrente un proceso en la justicia ordinaria, dado que en ese periodo no contaba con el fuero constitucional que protege a los altos funcionarios del Estado.

En cambio, si las faltas se relacionan directamente con decisiones tomadas durante su mandato como Fiscal General del Estado, la legislación boliviana prevé que goza del privilegio de constitucionalidad, lo cual implica que se debería activar un juicio de responsabilidades ante la Asamblea Legislativa, dejando el juzgamiento final en manos del Tribunal Supremo de Justicia.

Esta delimitación es un tema muy importante para el caso y precisó que en el derecho penal se juzgan hechos concretos y son esos hechos los que delimitan el juzgamiento.

El abogado constitucionalista Arturo Yañez subrayó la importancia de esta distinción y expresó sus dudas respecto al procedimiento que han seguido las autoridades, señalando que la figura de ‘acción directa’ utilizada es jurídicamente cuestionable y dejando en el aire preguntas sobre la autoridad que emitió la orden de aprehensión.

Yañez también describió la situación como un escándalo sin precedentes que podría tener un impacto devastador en el sistema judicial del país, dado que Mariaca era visto como el principal garante de la legalidad en Bolivia.

A medida que avanza el proceso, el sistema judicial enfrenta serias incertidumbres, incluyendo la legitimidad de las interinidades en el Ministerio Público, en conformidad con la Ley Orgánica de la institución.