Conversaciones comprometedoras de Cerimedo sugieren su influencia sobre la policía
Nuevas evidencias en la investigación por el intento de feminicidio de Nadia Beller muestran que Fernando Cerimedo podría tener un poder que trasciende a los jefes policiales, según los chats analizados por el IDIF.

Las últimas pericias del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) han sacado a la luz conversaciones de Fernando Cerimedo, quien está siendo investigado por un intento de feminicidio contra la abogada Nadia Beller. Estas comunicaciones sugieren que Cerimedo podría estar actuando con más autoridad que los mismos jefes policiales.
En uno de los mensajes, Cerimedo menciona a su superior, diciendo: “Mi jefe me dijo que le pase todo… No creo que sea conveniente todavía”, refiriéndose a Erick Correas Gonzales, conocido como "ECG", quien es el jefe de inteligencia de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn). Este intercambio plantea dudas sobre la cadena de mando en la institución.
Dentro de las conversaciones, también se observa que Cerimedo y Correas discuten la vigilancia en torno al área donde se encontraba Beller. En uno de los mensajes, Cerimedo pregunta: “¿Les digo que la busquen por ahí?”, a lo que se le responde que desde las 20:15 habían estado presentes, pero no se había reportado su ingreso. Esto indica una posible coordinación entre ellos.
Las evidencias incluyen además imágenes del lugar del ataque, donde se puede ver la presencia de efectivos policiales y un vehículo de la Policía Boliviana. Esto suscita interrogantes sobre la actuación de la policía en situaciones críticas como esta.
En otro chat, Cerimedo menciona tener "gente de confianza" y pregunta sobre horarios, lo que refuerza la idea de que sus actividades podrían estar organizadas y planificadas. También se registran llamadas eliminadas y mensajes de voz que añaden más capas de complejidad a la investigación.
Finalmente, en la jornada del ataque, hay mensajes que analizan la situación, como el que dice: “al parecer no comprometió órganos”, lo que se envía una hora después del evento violento contra Beller. Estas comunicaciones se convierten en piezas clave para entender la dinámica de poder y la posible impunidad en este caso.